| - ¿Qué opina del
fenómeno Kurnikova, más famosa
por su belleza que por sus
victorias? - Para
nosotras ha sido muy bueno. Hay
gente que viene a ver los torneos
sólo por ella, y a mí me da
igual el motivo por el que
vengan. Pagan su entrada y, al
final, acaban viendo partidos y
se dan cuenta de que el tenis
femenino ofrece calidad.
Esto
que acaban de leer se publicó el
martes en el navarro Diario
de Noticias y quien eso
afirma es Cristina Torrens, una
destacada tenista española. Y no
le falta razón. La presencia de
Anna Kurnikova es el mejor marketing
posible que la WTA podía soñar,
que ha sabido vender el producto
que hay más allá de esa cara
bonita a una empresa
multinacional. Y aunque ésta no
juegue desde hace ocho meses por
una lesión, el tenis femenino
sigue cautivando. Bien cierto es
que antes de Kurnikova el tenis
ya tenía una sólida
aceptación, pero el boom
de la Barbie rusa (más
famosa fuera que dentro de las
pistas) ha hecho que el deporte
de la raqueta gane terreno a
otros deportes.
Vale,
¿y esto qué relación guarda
con el baloncesto? Está claro:
si los clubes quieren vender la
LFB, les será más fácil
hacerlo exprimiendo y potenciando
la imagen de alguna jugadora
guapa. Estoy hablando también de
llevar, si hace falta, el famoso body,
lo cual seguro que ayudaría a
muchos a acercarse a un partido.
Y a eso es a lo que nos estamos
refiriendo, a que venga la gente
("...al final, acaban viendo
partidos y se dan cuenta de que
el tenis femenino ofrece
calidad..."). Quiten tenis y
pongan baloncesto.
Este
sistema lo intentó una empresa
de publicidad que contrató un
club de la LFB, pero el proyecto
se quedó en eso... en proyecto,
porque a la Directiva le pareció
mal (tirando a denigrante) esa
estrategia. Me contaba el
director de aquella empresa lo
imposible que les había sido
vender anteriormente el
baloncesto femenino sin
aditivos ni colorantes y
que, si de verdad, querían
seducir a las empresas tenían
que recurrir al atractivo
femenino. Este club sigue sin
patrocinador. Como la Liga.
Exprimir
a Kurnikova ha sido bueno para el
tenis femenino, de la misma
manera que lo ha sido el efecto
Urdangarín para el
balonmano... Será cuestión de
hacer socia de algún club a Eva
Sannum o de casar al Príncipe
con Alicia López como dijo
alguien en Gigantes (por
cierto Alicia, muchas gracias).
P.D.:
Prefiero mil veces a Jelena
Dokic.
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