| Reconozco
llevar mucho tiempo esperando la
lista de Vicente José Rodríguez
para la concentración que se va
a llevar a cabo en Guadalajara
(me sorprende la elección de
esta ciudad) entre los próximos
22 y 27 de mayo. O sea, la
próxima semana. Y, como
viene siendo habitual en Cholas,
ha dado cancha a jugadoras a las
que tiene en mente como posibles
reservas, o simplemente como
futuribles. Sin embargo, el
técnico gallego ha traspasado mi
propia capacidad de sorpresa
convocando a Seguí y a Pasqua
(en menor medida, a Checa). Y no
digo que sean malas jugadoras,
pero reúnen unas cualidades de
las que actualmente carece el
baloncesto español, por mucho
que estudios en revistas científicas
confirmen lo contrario: la
altura. Y el Club Siglo XXI está
para algo.
No
hablaré muy profusamente de
Pasqua, porque la he visto jugar
poco. Su prolongada lesión en la
rodilla parece estar olvidada,
afortunadamente. Ronda los 194
centímetros, pero además tiene
una potencia de salto bastante
buena. No tiene una mano nada
mala y es bastante móvil. Le
falta creerse un poquito que
puede llegar muy alto. Es carne
de selección desde ya mismo y
objeto del deseo por parte de
media LFB.
Seguí,
por su parte, mide 191
centímetros y una envergadura
que quita el hipo, pero este año
ha estado más tiempo en el
banquillo que no en la pista. Su
potencialidad es brutal, pero el
camino que debe recorrer es muy
largo como para transformar su
físico en determinante a corto
plazo. Sobre ella, tengo un miedo
confesable: que no la trasladen
al puesto de ala-pívot. Paula
sería infinitamente más
desequilibrante cuanto más
alejada del aro, aunque deba
machacar el tiro para asustar al
rival.
Por
otro lado, imagino que Cholas
ha convocado a Checa por su feroz
tiro exterior. Parece que le
gusta tener bombarderas
en el equipo. De todos es
conocida la enorme tradición de
escoltas en este país. En este
puesto no tendremos problema
alguno. Tampoco en el de base:
Mirchandani, Aguilar, Álvaro
(que parece que podría
desdecirse de su retirada),
Delgado o García tiene mucho
baloncesto en sus dedos y en sus
cabezas.
El
histórico talón de Aquiles
español, como ya he comentado,
es el del juego interior. Pero
creo que esta debilidad ya está
superada: Zurro, Bezos, Llamas,
Cebrián, Ferragut (habrá que
ver su decisión acerca de la
selección), Pons,... ¿Quién
quiere más?
Tenemos
una selección equilibrada y de
primer nivel mundial. Sólo hace
falta salir allá abajo y
demostrarlo. Y en eso solemos
fallar.
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