| Estimado señor
Patrick Baumann. Me dirijo
a usted con la intención de
transmitirle mi preocupación
acerca de sus planes hacia el
baloncesto femenino.
He
leído livianamente el artículo
que usted y el señor Borislav
Stankovic han tenido a bien
insertar en la página web
de la FIBA, organismo que preside
desde el pasado día 1 de enero.
Observo que han diseñado un plan
minucioso y concreto de las
actuaciones que se pretenden
iniciar bajo su mandato, pero
también veo que ese plan hace
referencia sólo a la parcela
masculina. Me he tomado la
molestia de contar los párrafos
del texto que hablan sobre
proyectos y suman un total de 20.
Y de esa veintena, sólo uno (1)
se dedica a desgranar los planes
para el baloncesto femenino.
Evitando
cualquier tipo de sorna, creo
firmemente que ésa no es la
proporción de practicantes
femeninos respecto a los
masculinos. Exceptuando la
creación de la Copa
Intercontinental de Clubes, una
copia de aquel torneo antiguo
llamado Mundial Interclubes y que
se jugará en Rusia a mitad de
octubre, los planes que anuncia
no son nada concretos.
Copio
y después traduzco dichas
líneas:
"Last
but not least, women's basketball
is an exciting and challenging
aspect of our sport which
deserves our greatest attention.
Here too, the Central Board has
already taken some important
decisions, which do not only
encourage new and interesting
women's competitions but should
also lead to a greater
involvement of women in the
management of our sport at all
levels."
"Por
último pero no menos importante,
el baloncesto femenino es un
aspecto atractivo y desafiante de
nuestro deporte que merece
nuestra mayor atención. En este
sentido, el Buró Central ya ha
tomado algunas decisiones
importantes, que no sólo apoya
nuevas e interesantes
competiciones, sino que también
conducen a una mayor implicación
de la mujer en la gestión de
nuestro deporte a todos los
niveles."
El
baloncesto femenino necesita de
actuaciones específicas y
rápidas para evolucionar y
captar la atención de los
aficionados. Usted, como máximo
responsable del bienestar del
baloncesto en todo el mundo, debe
velar por su salud. La mitad de
la población es femenina y es un
mercado por explotar. Tratar de
que el baloncesto sea el deporte
femenino por excelencia es un
reto precioso, pero por eso mismo
entiendo que se debe gestionar de
forma independiente (por sus
peculiaridades) pero de la mano
del hermano mayor. Nombre a su
Val Ackerman de confianza,
escuche al mundo del baloncesto
femenino y aconseje todo lo que
cree conveniente.
Pero,
por favor, no nos deje de lado
como su antecesor.
Resto
a su disposición para lo que
crea oportuno.
Atentamente,
Óscar
Cuesta
ocuesta@masbasket.com
|