| Cien semanas dan
para muchas batallitas y para
muchas emociones diferentes. Por
encima de haber superado con
creces el reto planteado en marzo
de 2001, sin duda alguna me quedo
con el cariño con que somos
recibidos allá donde vamos.
Ése
es el mejor síntoma de todos.
Permítannos
que hagamos un pequeño homenaje
a todos los colaboradores que en
algún momento u otro han
contribuido a engrandecer la
revista.
Para
todos ellos, un fuerte abrazo.
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