OPINIÓN

     

Jueves, 12-09-2002
PABLO MORENO
Redactor de masBasket

Columna Vertebral


¿Qué ha pasado en Indianapolis?
 
Muchos pensábamos que el desenlace del Mundobasket 2002 estaba muy claro: la final iba a enfrentar a Yugoslavia y a Estados Unidos, una selección llamada "Dream Team V". Una lista de 12 hombres representaban el quinto equipo de ensueño de la historia, tras la senda abierta por un grupo de auténticos profesionales que llegaron a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Éstos últimos llegaron dispuestos a divertir en cada partido a los espectadores y a demostrar que nadie en el mundo podría batirles. Lo demostraron con creces, así como mostraban respeto por cualquier rival, ya fuese Croacia (la única por aquel entonces capaz de plantarles cara) o Angola. En verdad ellos fueron un equipo de ensueño. ¿Se acuerdan de ellos? Magic Johnson, Michael Jordan, Larry Bird, Charles Barkley ... y así hasta 12.

Después de ver a un equipazo en acción, alguien debió decidir que hubiese secuelas con el nombre de Dream Team, pero los convocados cada vez se lo tomaban con menos profesionalidad. En los Juegos de Sydney 2000, el lituano del F.C. Barcelona Sarunas Jasikevicius dispuso de un triple en la última jugada del partido del Lituania-Estados Unidos que de haber entrado hubiera significado la victoria báltica, y primera derrota para un Dream Team, en este caso el IV. Todos soplamos esa pelota, pero ésta no quiso entrar. Aquel día se demostró que los estadounidenses se estaban convirtiendo en un combinado batible.

Ahora en Indianapolis se ha logrado demostrar sobradamente que el apelativo de "Dream Team" ya no tiene sentido. El equipo de ensueño que debía representar a los anfitriones del Mundial ha perdido tres de su nueve partidos, algo ciertamente sonrojante. Primero Argentina demostró que un buen equipo con las ideas muy claras puede subirse a las barbas de cualquiera. Esta selección nacional, con varios jugadores en la Liga ACB, ha desarrollado un juego de ataque ejemplar que ha hecho inútil la defensa norteamericana. Han aniquilado la gran ventaja que éstos tenían sobre el resto del mundo. ¡Y les han ganado en el rebote! Sólo es necesario cerrarlo bien y luchar por cada uno como si fuera la vida en ello. Así de fácil ha sido contrarrestar los aspectos en que los jugadores de la NBA eran considerados superiores. Con la derrota ante los argentinos, la herida ya estaba abierta. Pero con ganar los tres partidos siguientes, hubieran sido campeones, y hubieran restado importancia a esa humillación.

Sin embargo, la final se anticipó a los cuartos de final. Yugoslavia y Estados Unidos se veían las caras y uno de los dos se tendría que quedar sin medalla. Todos teníamos en la mente la derrota ante Argentina, y si los gauchos habían derribado el coloso norteamericano los yugoslavos podían ser capaces de ello también. Y así fue. Además, demostraron que, en los momentos decisivos de un choque, el Dream Team padecía una escasez de ideas vergonzosa. Faltando unos cinco minutos para el final, los de plavi perdían por 10 puntos de diferencia, pero acabaron derribando a los máximos favoritos y les dejaron sin opción a medalla. Éramos muchos los que no podíamos disimular nuestra alegría. El grande había sido empequeñecido por partida doble.

Para nosotros, los españoles, lo mejor estaba por llegar. El partido por el quinto puesto. Enfrentarse a Estados Unidos era sinónimo de premio. Pero había que olvidarse de éste y luchar contra ellos por la quinta plaza. Fuimos a remolque todo el partido, pero no nos sentenciaban al sexto puesto. Al final pusimos en práctica la táctica de Yugoslavia, y remontamos el partido en los últimos minutos. Nosotros completamos el sonrojante Mundial de los que creían ser un equipo soñado.

Lo que ha pasado en Indianapolis podía haber ocurrido en Sydney también, porque los 12 componentes de la selección norteamericana se creen que tienen la competición ganada de antemano. Piensan que con sacar al parqué cuatro individualidades se gana un partido. El concepto de juego en equipo no les interesa, no lo creen necesario, y Argentina les dio una lección abrumadora. Que le pregunten a Magic Johnson si la gran Argentina, con ese juego de equipo espectacular, les hubiera ganado en el año 1992.

Se escuchan argumentos que dicen que ésta no es la mejor selección que Estados Unidos podía llevar al Mundial. Cierto, pero eso no justifica en absoluto sus derrotas. ¿Qué selección tiene 11 jugadores en la NBA? Los norteamericanos se han llevado a Jay Williams, que debutará este año en la mejor Liga del mundo, pero los demás son un puñado de multimillonarios de una calidad contrastada. Si quieren los repasamos uno a uno, dado que nuestro especialista en baloncesto internacional, el fenomenal Jordi Domínguez, ha cometido un error este verano en su información previa del Mundobasket: analizó en profundidad, como equipo más débil del grupo C, al combinado de Argelia, cuando quizá tenía que haber analizado al local.

Michael Finley. Estrella absolutamente consagrada dentro de la NBA. Titular indiscutible en los Dallas Mavericks. Ha sido esta temporada el jugador que más minutos estaba en pista y por encima de los 20 puntos de promedio. Mejor aún en los play offs. Ha sido dos veces all star.

Baron Davis. Este base es muy irregular en el tiro, pero se fue a los 18 puntos, 8,5 asistencias y más de 2 robos de balón por partido en la fase regular. También mejoró en los play offs. Ha sido all star este año. Veremos qué tal le sienta el cambio de sede de los Hornets, que viajan de Charlotte a Nueva Orleans.

Andre Miller. El mejor pasador de la temporada, con 10,9 pases de canasta, a los que sumó 16,5 puntos de media. Él no disputó los play offs, y tendrá que esperar a que Los Ángeles Clippers mejoren.

Jermaine O'Neal. Un potente pívot con un futuro más que prometedor por delante. Pero es ya una realidad, y ello lo demuestran sus 19 puntos, 10,5 rebotes y 2,3 tapones por partido en los Indiana Pacers. En la fase final bajó levemente su rendimiento, y sólo disputó la primera ronda. Debutó con 18 años en la NBA y con 23 ha disputado su primer All Star.

Antonio Davis. Un luchador nato bajo los aros y gran defensor que también sabe atacar. Ha metido este año 14,5 puntos, su mejor marca personal, además de capturar 9,6 rebotes. En los play offs se fue hasta los 17 puntos y los 10,6 rebotes de media. También tiene una presencia en el Partido de las Estrellas. Es un pilar de los Raptors de Toronto.

Paul Pierce. Ya es una superestrella. Ha sido el tercer mejor anotador de la fase regular con 26,1 puntos, a los que ha sumado 7 rebotes y casi 2 robos de balón. Ningún jugador de los Boston Celtics desde Bird anotaba tanto como él. Metió a su equipo en la final de Conferencia y participó en febrero en su primer All Star.

Reggie Miller. No necesita presentación. Un crack sin discusión. Ha ido al Mundial por ser jugador de los Pacers, a modo de homenaje, pero sus 16,5 puntos no son un billete menos válido para acudir a la cita. En los momentos clave es letal, y sus 23,6 puntos en los play offs son la prueba de ello. Es el jugador con más triples anotados en la historia de la NBA, ha superado los 21.000 puntos anotados, ha sido cinco veces all star...

Shawn Marion. Otro que tiene un futuro impresionante. Con 24 años ya se permite el lujo de anotar 19 puntos, capturar 10 rebotes y robar casi 2 balones por noche de trabajo. Sin embargo, no clasificó a los Phoenix Suns para la fase final.

Jay Williams. El número 2 del último Draft, elegido por los Chicago Bulls. En su última temporada como universitario, en la prestigiosa Universidad de Duke, ha promediado 21,3 puntos, 5,3 asistencias y más de 2 robos por partido.

Ben Wallace. Elegido mejor defensor de la campaña pasada, se trata de un portento físico. Ha sido máximo reboteador (13 rechaces) y máximo taponador (3,5 gorros) y el cuarto jugador de la historia que consigue liderar estas dos categorías en la misma temporada. También ha batido el récord histórico de tapones en una temporada de la franquicia de los Detroit Pistons. Llegó hasta las semifinales de Conferencia.

Elton Brand. Otro jovencito ya convertido en una estrella. Sus 23 años no le impiden promediar 18,2 puntos, 11,6 rebotes y 2 tapones en su última campaña, con unos Clippers repletos de jóvenes talentos. Aprovechó la lesión de Shaquille O'Neal para colarse en el All Star de este año. Será sin duda uno de los ogros de la zona en el futuro próximo.

Raef LaFrentz. Jugador de indudable calidad que ha sido traspasado durante la temporada a los Mavericks. El cambio no le vino bien, y ello impidió que completara la que estaba siendo su mejor temporada hasta la fecha. Acabó promediando 13,5 puntos, 7,4 rebotes y 2,7 tapones. En los play offs bajó un poco más su rendimiento.

A estos 12 hombres les ha correspondido ser los fracasados de Indianapolis, aquellos que fueron derrotados en tres ocasiones en un mismo Mundial y encima jugando en su propia pista. Tal bochorno era inimaginable, pero es la consecuencia de no tomárselo en serio. El entrenador de esta pléyade de estrellas, George Karl, ex entrenador del Real Madrid, ya insistió en las semanas previas en que había que trabajar duro para ganar el Campeonato del Mundo, ya que las diferencias se van acortando, y sus palabras resultaron ser proféticas. Quizá en la próxima cita, en Atenas, en el año 2004, con motivo de los Juegos Olímpicos, el equipo que USA Basketball seleccione sea todavía mejor que el de esta ocasión, y así se evitarán un nuevo desastre como éste.

No conozco a los jugadores norteamericanos, ni sé cómo estarán mentalmente después de este episodio. Sólo sé que son gente idolatrada por millones de personas, entre las que naturalmente me incluyo, y han hecho un ridículo espantoso que quizás ni les haya influido. No me extrañaría que en un par de días se les haya pasado y se estén concentrando para la nueva temporada que les espera en la NBA. Ahí no se les verá jugar mal, ni fallar todos sus tiros en los momentos decisivos de un partido, sino que se comportarán como profesionales y nos harán disfrutar del espectáculo. Pues bien, la solución al problema es muy fácil: que la selección norteamericana juegue con los universitarios, que desde luego van a ir a dejarse la piel en las diversas competiciones internacionales, a intentar ganar todos los partidos que puedan... y encima tendrán ciertas posibilidades de éxito. Pero si van los mayores, por favor, que en la concentración les pongan todos los días los vídeos del verdadero Dream Team, el que vimos en Barcelona 1992; el auténtico, para que sepan lo que es la profesionalidad.

Por otra parte, el reciente Mundobasket nos ha reafirmado por enésima vez que la FIBA nunca cambiará. Sin asistir a arbitrajes escandalosos, si hemos notado una cierta mano negra que empujaba hacia el triunfo de norteamericanos y yugoslavos. El detalle de colocar en la final a un colegiado dominicano, Reynaldo Mercedes (de 25 años), sin experiencia en este tipo de campeonatos resulta un poco deprimente, por no decir condenable hasta la saciedad. Argentina hizo un partidazo, mereció la victoria y perdió en la prórroga. Todo el mundo ha criticado la actuación arbitral, pero basándose en la última jugada. Es cierto que no pitar falta en ese momento truncó la posibilidad de los argentinos de llevarse el oro, dado que en la prórroga estuvieron más pendientes de las protestas que de otra cosa. Yo no estoy del todo de acuerdo en la idea de un robo flagrante a los argentinos, puesto que está basada en una simple jugada, pero sí es cierto que la FIBA lleva mucho tiempo oliendo a chamusquina. A ver si ahora que se va Stankovic la esperanza reaparece, porque siempre pasa lo mismo. Por último, felicidades a Argentina, porque nos ha hecho disfrutar de lo lindo, aunque los que no tenemos Teledeporte nos hemos quedado con la miel en los labios. A ver si para el próximo Mundobasket podemos ver más partidos.

 

masbasket@masbasket.com
© masBasket, 2002