Día
1, un poco más y nos pillan con
las uvas en la mano...
Nosotras, la
selección catalana cadete,
salimos a las ocho de la mañana
de Barcelona y llegamos sobre las
19.30 a Astillero, Cantabria. Nos
hospedamos en el mismo hotel que
Andalucía y Castilla y León.Día
2, partido contra 'las jugonas'
de Canarias
Sabíamos que
sería un partido difícil. Era
el primero, y eso suponía
nervios, y además el equipo al
que nos enfrentábamos era el
actual campeón. Comenzamos un
poco dormidas, pero despertamos a
tiempo para darle un giro al
partido con un parcial de 30 a 0
que nos permitió llegar al
descanso con 20 puntos de
ventaja. En la segunda mitad,
sólo tuvimos que mantenerlos
para lograr la primera victoria
del campeonato.
Día
3, la segunda victoria, en el
saco
Tras un duro
partido, en el que logramos la
victoria y un poco más de
confianza, nos enfrentamos a
Navarra, un partido que, a
priori, se presentaba con
menos obstáculos en el camino
hacia la victoria. Eso permitió
que la rotación de banquillo
diera minutos a todas las
jugadoras, llegando al final con
una ventaja de 46 puntos.
Día
4, esto ya va en serio
El duelo más
duro, contra el campeón infantil
de la generación de 1986:
Castilla y León. Como algunos
decían, era la final anticipada,
sólo que aún no nos jugábamos
el torneo, sino la cabeza del
grupo y un cruce más favorable,
al menos en teoría. Tras un
encuentro plagado de nervios y
imprecisiones por parte de ambos
equipos, la victoria se decantó
hacia nuestro lado gracias a una
ventaja de siete puntos, 42 a 49.
Día
5, la 'semi'
La primera
posición del grupo nos deparó
un cruce contra Galicia, la
revelación, ya que nunca había
llegado a semifinales. Antes de
nuestro partido, Andalucía y
Castilla y León se enfrentaron
por un puesto en la final, y
fueron las castellano-leonesas
las que se llevaron el gato al
agua, de modo que sabíamos de
antemano que si lográbamos el
pase a la final, nuestras rivales
de grupo nos estarían esperando
con ánimo de revancha. El
partido nos salió bastante bien.
Ganamos de 25, con cinco
jugadoras que anotaron 10 puntos
cada una.
Día
6, la gran final
Otro encuentro
frente a Castilla y León, equipo
al que ya habíamos vencido con
anterioridad. Pero como dijo mi
entrenador, Joan Salvador:
"La final es otra
historia". Ahora no
luchábamos por la primera
posición del grupo, sino por un
Campeonato de España, por ser
las mejores. Con trabajo,
paciencia y buena defensa pudimos
con ellas, y el pitido final
selló nuestra victoria, esta vez
por 18 puntos. Ahora ya no se
oía el grito de
"Castilla-León, equipo
campeón"; sino, "Sí,
sí, sí senyor, Catalunya és la
millor". ("Sí,
sí, sí señor, Cataluña es la
mejor.")
Para
las jugadoras de la generación
de 1986, la victoria supuso una
gran satisfacción, ya que desde
categoría mini no jugaban la
final de un Campeonato de España
de Selecciones Autonómicas. Esta
era su última posibilidad de
saborear de nuevo las mieles del
triunfo en un campeonato estatal,
y su sueño se convirtió en
realidad. Para las de 1987, Alba
Fernández, Itziar Coma y yo
misma, la participación en
Cantabria supuso una experiencia
inolvidable para, en caso de ser
seleccionadas para el Campeonato
de 2003, intentar seguir la senda
del triunfo marcada por la
selección catalana cadete de
2002.
Sí,
sí, sí senyor, Catalunya és la
millor.
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