|
|
 |
Jueves, 08-01-2004
Virginia Algora
Palma de Mallorca
|
Bienvenidos de
nuevo al Diario de Virginia. En esta ocasión
haremos algo parecido al Diario del Europeo, es
decir, comentar los partidos pero no de manera
profesional, que para eso ya tenemos al jefe
Óscar, sino lo que se mueve alrededor de cada
encuentro. Cosas curiosas, cotilleos varios,
detalles mundanos en los que no solemos fijarnos
pero que también forman parte de la Copa.
¿Preparados? Pues ahí lo tenéis.
Alrededor de la Copa siempre pasan muchas cosas,
no sólo los 7 partidos que la componen, y esas
cosas ocurren incluso el día antes y el día
después de la competición.
Que se lo pregunten sino a jugadoras y cuerpo
técnico de Extrugasa que debían coger el vuelo a
Palma a las tres de la tarde del jueves y no
despegaron hasta las 20:15 h. Desesperadas,
cansadas, aburridas estaban las jugadoras de
Jordi Fernández de llevar más de cinco horas en
Barajas esperando utilizar el billete para la
Copa que tan bravamente se ganaron en la primera
vuelta de la Liga.
“Por fin en Palma, por fin en Palma” no hacía
más que repetir Lelas cuando el avión acababa de
llegar a tierra (y eso que el vuelo apenas duró
50 minutos)
Una, que tiene miedo a esto de volar, fue a
preguntarle a Clara Bermejo (que no paraba de
hurgar en el botiquín del equipo) si tenían algo
contra eso, contra el miedo a volar. Clara me
dijo que la clave estaba en los cacahuetes, en
comerse una bolsa tras otra. La bolsa que te dan
en el avión apenas tenía 6 o 7 cacahuetes pero
suficiente para lo que dura el vuelo.
Camino de recoger el equipaje algunas jugadoras
iban diciendo “ahora tiro, ahora tiro”, y es que
tendrían preparada una sesión de tiro en Son
Moix la tarde previa a su debut... mañana
pregunteré si finalmente fueron o no.
El debut de Estrugasa en la Copa es nada menos
que ante el vigente campeón y máximo favorito,
el Ros Casares, un hueso duro de roer para
comenzar y más cuando, como decían las propias
jugadoras de Vilagarcía, “los Reyes Magos ya han
pasado”.
|
|