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Domingo, 11-01-2004
Virginia Algora
Palma de Mallorca
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Último día de
competición, o lo que es lo mismo, Gran Final de
la XVII edición de la Copa de S.M. la Reina que
enfrentará al vigente campeón y máximo favorito:
Ros Casares de Valencia y al aspirante a la
gloria: Perfumerías Avenida de Salamanca.
Los dos equipos han desplazado hasta Palma a sus
dos mascotas, la ché es Martilla, y la charra
Búho. Puede parecer un comentario sin
importancia, pero me parece reseñable el hecho
de que los equipos de baloncesto femenino en
España tengan mascotas, quizá el siguiente paso
sean los contratos de retransmisión de partidos,
por soñar que no quede. Las peñas valencianas
llevan aquí desde el viernes por la mañana, en
cambio los aficionados castellanos se han
desplazado únicamente para presenciar la final,
tan sólo son 4, uno de ellos un niño, pero
durante los primeros compases del partido se les
oye casi más que a las “Roskys” y a los “Ali-Ponseros”.
Veo a Marina Ferragut con ganas de triple. La
primera jugada marcada por su base es de triple
(creo) aunque no sale bien y en las siguientes
jugadas Marina está mas tiempo fuera de la línea
de 6’25 que cerca de la zona. Primer intento:
primer fallo, no desesperes Marina, aún hay
tiempo.
El partido está siendo más igualado de lo
esperado a priori, y con poca efectividad de
cara al aro. Las valencianas no consiguen
escaparse en el marcador y es que Perfumerías
Avenida no está dispuesto a ser un juguete en
manos de las chicas de Mingo. Éste por su parte
no tiene más remedio que sentar a Amaya
Valdemoro a seis minutos del descanso y es que
la madrileña no está tan fina como en
semifinales.
Antes del salto inicial escuché por la grada “veremos
si al menos aguantan un cuarto”, se referían
evidentemente al P. Avenida y de momento no sólo
estaban aguantando sino que daban la sensación
de poder seguir así hasta el final.
En la segunda parte apenas me podía fijar en
nada. Ya comenté en el Diario del Europeo que
soy incapaz de mantenerme imparcial, y los
nervios por querer que ganara “mi” equipo me
impidieron detenerme en nada que no fuese el
marcador. No voy a decir con qué equipo iba (Núria
Martínez lo sabe), sólo diré que me gustó el
partido. Como no entiendo de baloncesto no puedo
deciros qué estrategias planteó cada equipo, ni
si las defensas fueron así o asao, sólo que me
gustó, que fue un partido disputado e igualado,
y que no fue hasta el último minuto
prácticamente cuando se resolvió a favor del
Ros.
Discrepo, eso sí, con el MVP. Si era del torneo
puede que se lo mereciese Amaya, pero si era de
la final quien debía habérselo llevado (a pesar
de los 28 puntos de Iziane Castro) era Elisa
Aguilar, que dirigió a su equipo de manera
magistral y que estuvo espléndida en el tiro.
Había un cartel en Son Moix que rezaba “Cholas:
Elisa selección” y la verdad es que la
madrileña se está ganando el billete a Atenas,
aunque claro Bego y Núria también son mucha Bego
y mucha Núria. Tendremos que esperar a ver como
llegan las tres al final de temporada (todas
juegan casi los 40 minutos de cada partido,
aunque Elisa lo hace además en la Euroliga) y
ciertamente nos alegraremos por las elegidas y
lo sentiremos por la que tenga que verlo por
televisión.
Siguiendo con la final, no queda más que
felicitar a los dos equipos. Al Ros,
evidentemente, por ganar su tercera copa de S.M.
la Reina consecutiva y a Perfumerías Avenida por
realizar un gran torneo y estar a punto de dar
la campanada. Recordar además a las salmantinas,
que aunque perdieron, seguramente habrían
firmado llegar a la final y quedarse a 5 puntos
de ganarla ¿verdad?
Enhorabuena a ambos y felicidades también a sus
aficiones, que recordemos, la Copa ha sido en
Palma y no se podía llegar en autobús. Hasta la
próxima.
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