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Domingo 15-08-2004
Virginia Algora
Madrid
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Uuuuufff!!!
Se necesitaron cinco minutos extra pero se
consiguió. España ha comenzado su aventura
olímpica de la mejor manera posible,
imponiéndose a la actual subcampeona
continental, la República Checa, por 80-78.
Era el partido que cerraba la jornada en el
Helliniko Indoor Arena, y sin duda ha sido el
más emocionante. Nuestras chicas olímpicas se
enfrentaban a uno de los rivales más duros de su
grupo, no obstante las checas hace menos de un
año se alzaban con el segundo puesto continental
tras Rusia y por delante de España y han sabido
salir victoriosas, aunque han tenido que sudar
para conseguirlo.
Frente a un nutrido grupo de seguidores
españoles (que no se imaginan lo envidiados que
están siendo a miles de kilómetros) Vicente
Rodríguez ponía sobre la cancha su primer equipo
olímpico. Como se esperaba, Laia salió de base,
flanqueada por Marta y una Amaya supuestamente
recuperada y ayudadas por Ingrid y Betty.
A las nuestras les costó unos minutos entrar en
el ritmo del partido, pero eso es normal si
pensamos qué competición están disputando. La
primera canasta no pudo llevar mejor sello, la
conseguía una joven promesa de nuestro
baloncesto, una tal Elisabeth Cebrián. Apunten
ese nombre porque esta chica dará que hablar, se
lo aseguro.
Tras esos primeros compases titubeantes a los
cuatro minutos y medio conseguíamos ponernos por
primera vez por delante. Justo entonces Laia
cometía su segunda falta personal y era
sustituida por Elisa Aguilar. Amaya no estaba
teniendo suerte, parecía que el parón obligado
que tuvo que sufrir durante las últimas semanas
y que le obligó a perderse los torneos de
Valencia y Salamanca le estaba pasando factura.
El seleccionador había apuntado que Amaya ya
estaba recuperada y que entraría en las
rotaciones del equipo, pero deba la sensación de
que aún era pronto para que rindiese a su nivel
habitual.
Ya que hablo de Amaya, quisiera destacar el
nombre que parece lucirá en la camiseta durante
estos JJ.OO. Ha cambiado el habitual Valdemoro
por su segundo apellido, Madariaga, sin duda
todo un homenaje a su madre. El encuentro seguía
igualado y gracias al acierto desde 6’25 de Rosi,
que consiguió dos triples de manera consecutiva,
terminamos el primer cuarto con una mínima
ventaja, 24-22.
Palau y
Martínez pareja inédita
Al inicio del segundo cuarto Lay continúa en el
banquillo, algo lógico si tenemos en cuenta que
la nueva jugadora del Bourges francés llevaba
dos faltas personales en su casillero. Lo que no
parece tan lógico es que el seleccionador
utilice a Núria Martínez de escolta. En los
cinco minutos que Núria ha estado sobre la
cancha no ha jugado de base y sí de escolta, de
Elisa primero y Laia después. Lo más
sorprendente no es que utilice a la joven
jugadora en ese puesto, lo que sorprende, al
menos a mí, es que no probó ese sistema en
ninguno de los partidos preparatorios. No con
Núria, pues quien actuó siempre de escolta fue
Noemí Jornada.
Aquí pasa lo de siempre, si las cosas salen bien
diremos que es mérito del equipo y si salen mal
siempre tendremos en Cholas la diana perfecta
para descargar nuestras críticas. Por mi parte
repito lo que dije en su día, él sabrá, aunque
por mucho que sepa no dejará de sorprenderme.
Volviendo al juego, España no consigue dar un
estirón definitivo. Amaya está desconocida, al
igual que Marina, que lo ha intentado en tres
ocasiones sin lograr estrenarse. La pareja Palau-Martínez
no ha dado los frutos deseados con lo que se
produce la vuelta a la cancha de Elisa, quien sí
juega de base, desplazando a la número 6 del
combinado nacional a su puesto natural de
escolta. De ahí al descanso lo mejor llega de la
mano de Marina que en un uno contra dos consigue
estrenarse en estos Juegos, menuda canasta.
El resultado al descanso, 34-33 muestra la
igualdad reinante durante los primeros diez
minutos. Las rotaciones en el combinado español
han sido continuas, (Rodríguez ha utilizado a
diez de las doce jugadoras) algo que no ha
servido para distanciarse en el marcador, aunque
afortunadamente tampoco ha servido para que lo
hiciera el equipo checo, al descanso España 35,
República Checa 34.
Juegan
once de las doce jugadoras
En la reanudación se producía además el debut
olímpico de Begoña García, acompañada en esta
ocasión por Amaya, Rosi, Ingrid y Betty. (El
seleccionador ha utilizado un quinteto distinto
en cada cuarto). Begoña estuvo bien, manejando
el tempo del equipo y tomando la iniciativa
cuando tuvo que hacerlo, sus entradas a canasta
marca de la casa llegaron en los momentos
adecuados. Se llegó a tener una ventaja de siete
puntos, que se quedó en cinco al término de este
tercer cuarto, (50-45).
España llegaba a los últimos diez minutos de
juego con esa ventaja que aunque mínima podría
ser suficiente. Nada más lejos. En menos de
cuatro minutos las checas remontaban, y con un
parcial de 2-10 volvían a ponerse uno arriba.
Cuando el cronómetro del Helliniko Indoor Arena
reflejaba que tan sólo restaban tres minutos y
cuarenta segundos llegaron dos triples
consecutivos que volvían a dar ventaja a las
nuestras. El primero de los lanzamientos lo
convirtió Begoña y el segundo una Amaya que
hasta entonces había pasado desapercibida. Amaya
lo celebró como suele hacerlo, de esa manera tan
particular que encrispa a los aficionados del
equipo rival y que sin embargo te hace saltar
del asiento cuando los colores que defiende son
los tuyos propios. Así es Amaya. Pero ni aún así
habíamos conseguido marcharnos de las
subcampeonas europeas, es más prácticamente al
término de los cuarenta minutos parecía que la
victoria caería de su lado.
Apenas restaban unos segundos, Chequia nos
aventajaba 64-67, pero la posesión era nuestra.
Vicente pide tiempo muerto y pizarra en mano
marca la jugada a desarrollar. Evidentemente si
queríamos seguir vivos en el partido la jugada
no podía ser otra que un lanzamiento triple. El
balón le llega a Laia (en la repetición vemos
como Marina está con los brazos en alto pidiendo
el balón pues también se encontraba sin
oposición y dispuesta a encestar de tres) que se
levanta y parece que sin esfuerzo consigue
empatar el partido.
Sufriendo
pero se logra la victoria
Empezar con victoria en una competición siempre
es importante, y más en estos Juegos donde
nuestro (teórico) rival más directo dentro del
grupo B era precisamente el conjunto Checo. Se
forzó la prórroga pero eso no mermó la moral de
las rivales, que siguieron sin ponérnoslo nada
fácil. El resultado final de España 80-
República Checa 78 lo dice todo.
Amaya no comenzó fina el encuentro. Parecía que
Vicente Rodríguez se había precipitado al
hacerla jugar pues daba la sensación de que le
quedaba coger el ritmo de sus compañeras pero
cuando en el tercer cuarto empezó a anotar no
paró hasta el final. Sus catorce puntos los
consiguió en los últimos quince minutos de
juego. Fue junto con Lay la máxima anotadora de
nuestra selección, seguidas de Marta con 11 y
Bego y Rosi con 9 cada una.
Es evidente que si Laia no hubiese convertido el
triple ahora no estaríamos hablando de la
primera victoria de España, pero si no hubiera
sido por el juego de equipo tampoco lo
hubiésemos conseguido.
Una vez más habéis demostrado que no dejaréis de
luchar hasta el final: felicidades.
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