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La primera semana
de octubre se pondrá en marcha
la competición que el baloncesto
femenino español reclamaba desde
tiempos inmemoriables: la LFB-2.
La nueva Liga, finalmente, tiene
ese ámbito suprarregional que
hasta ahora encasillaba a los
patrocinadores y, por tanto, a
los equipos. No
obstante, la LFB-2 estará
dividida en dos grupos, aunque
aún está por decidir si el
formato será Norte-Sur o
Este-Oeste. Esta partición es
beneficiosa para la mayoría de
los equipos, puesto que el gasto
será menor.
La
LFB-2 incluirá a 24 equipos, de
los que 23 equipos ya han
expresado definitivamente su
intención de participar. El otro
equipo saldrá de entre quienes
presentaron la solicitud fuera de
plazo: el Jerez B.F. y el A.D.B.
Avilés. Estos dos equipos tienen
hasta el 4 de julio para
confirmar su interés. Sin
embargo, quien parece tener más
posibilidades para ocupar esa
plaza es el equipo gaditano,
puesto que en los últimos días
el Universidad de Oviedo, el
Vetusta y el propio Avilés han
mantenido conversaciones para
recolocar a los equipos. Por
tanto, podría darse el caso de
que el Vetusta (uno de los 23
equipos) y el Avilés ocuparan
una sola plaza, dejando vía
libre al conjunto jerezano.
El
sistema de competición, como ya
se ha comentado, dividirá los
equipos en dos grupos de 12. Los
cuatro primeros equipos de cada
grupo se disputarán el ascenso
en unos play-offs al
mejor de tres partidos. Sólo
subirán los dos mejores.
El
último equipo clasificado de
cada grupo descenderá
directamente a la Primera
División Nacional, mientras que
los décimos y los undécimos se cruzarán
al disputar una eliminatoria al
mejor de tres partidos. Quienes
pierdan, bajarán de categoría.
Un
aspecto innovador de la Liga es
que se jugará con una sola
extranjera, si bien el número de
comunitarias no tendrá límite,
lógicamente. Respecto a las comunitarias
B, la Federación Española
de Baloncesto se amparará en la
ley para restringir o permitir su
participación. Otra novedad
será la utilización del balón intermedio.
Por
último, la puesta en escena de
la nueva categoría de plata
obligará a una reorganización
de la Primera División Nacional,
que seguirá teniendo en algunos
casos ámbito suprarregional:
Cataluña y Baleares jugarán en
un mismo grupo.
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