EL REPORTAJE


Jueves, 08-08-2002
IVÁN SERRES
Redacción

  El asociacionismo de las
baloncestistas españolas
 
La Ajub pretende beneficiar la actividad deportiva
 






 
LA PRESIDENTA
Betty Cebrián

Si hay que buscar un nombre de referencia para el baloncesto femenino ése es el de Elisabeth Cebrián Scheurer. No importa si se ha visto mucho o poco baloncesto; cuando a un aficionado se le pide que nombre jugadoras de baloncesto siempre sale el suyo. Los 196 centímetros de Cebrián han marcado época pues la histórica falta de altura de la Selección se vio paliada por su debut en 1987. En todo este tiempo, la actual jugadora del Universitat de Barcelona B.F., que tiene la Medalla de Oro al Mérito Deportivo, acumula 202 partidos internacionales.

Pero por encima de números, lo que la engrandece es su capacidad para sacar mayor rendimiento del grupo tanto dentro como fuera del parquet. Vicente José Rodríguez, el seleccionador nacional, la halaga: "Si había un conflicto en el grupo, ella siempre sumaba a favor del colectivo". Quizás por ello esta reusense ha acabado por ser la cabeza visible de la Ajub.






FEB. Elisabeth Cebrián



OTROS ESTAMENTOS
La ABP, precursora

La medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984 marcó el gran despegue del baloncesto en España. Aunque, un año antes ya existía la Liga ACB, la Liga profesional gestionada por la Asociación de Clubes de Baloncesto que sustituyó la vieja Primera División de la FEB. No se podía perder el ritmo de la modernidad y, tras dos intentos fallidos, en la primavera de 1986 se formó el primer sindicato de jugadores de baloncesto. Fue en Zaragoza donde vio la luz la Asociación de Baloncestistas Profesionales.

La primera conquista laboral fue la supresión del derecho de retención; la más importante, conseguir en 1989 un convenio colectivo con la ACB; pero el fracaso más famoso (y funesto) fue la huelga en contra del tercer extranjero previa a Barcelona 1992. Fue el inicio de una decadencia que ahora parece llegar a su fin.

La patronal

La ACB Femenina, una forma de llamar a la Asociación Nacional de Baloncesto Femenino (ANBF), se ha creado durante esta pasada temporada, en noviembre de 2001. No es el primer intento de crear una unión de clubes de la División de Honor, pero sí es la primera vez que se puede llegar a buen puerto. Aunque no todos los equipos forman parte de la ANBF, por ejemplo: Cocinas Carballo, Caja Rural, Andalucía Aifos, Ciudad de Burgos, Banco Simeón... A diferencia de la masculina (la ACB), la FEB sí guarda buenas relaciones con la femenina. De hecho, desde la Federación se aplaude su puesta en marcha.

Juntos, los clubes quieren hacerse con los derechos de imagen de la Liga para potenciar ellos mismos el baloncesto femenino. Además buscan una empresa privada que gestione el marketing.

En Estados Unidos

La National Basketball Players Association es la única institución reconocida por los principales estamentos del baloncesto estadounidense. Durante 40 años, ha luchado por los intereses de los jugadores de la NBA dentro y fuera de la pista. Ahora también de la WNBA, aunque la sección femenina constituye una rama menor.

Sus miembros disfrutan de los salarios más altos del mundo. El sueldo medio de un jugador de la NBA es de cuatro millones de dólares. Pero lo más importante es que disfrutan de seguro médico, pensiones y oportunidades de estudio para cuando se retiren. Esto en los años 50 era inimaginable.

 
  "¿Por qué surge el sentimiento de asociacionismo? Quizás porque, en la medida en que se hace veterano, uno analiza lo que le ocurre y lo que puede suceder en el futuro, la experiencia enseña que siempre hay muchas cosas que se pueden y deben mejorar. Desde esta perspectiva, conseguir el respeto y el reconocimiento del jugador como trabajador y profesional, fueron principios fundamentales e irrenunciables que, presentes en todo momento impulsaron un proyecto sólo alcanzable desde la unidad y solidaridad de todo el colectivo."

De esta forma, Manuel Loureiro se refiere a la creación de la Asociación de Baloncestistas Profesionales (ABP). Ex jugador del OAR Ferrol, Loureiro fue un destacado impulsor del sindicato de los jugadores españoles y sus palabras pueden aplicarse a la versión femenina, la Asociación de Jugadoras de Baloncesto (Ajub).

La Ajub no es una rama de la ABP sino un sindicato independiente. Aunque Nieves Anula, jugadora del Universitat de Barcelona B.F. y vicepresidenta del colectivo, matiza al decir que no estamos ante un "sindicato" sino ante una "asociación". En cualquier caso, es un grupo organizado de personas para defender unos intereses comunes ante la Federación Española de Baloncesto (FEB) y los clubes.

¿Profesionales?

Antes de comprender el sentido de la Ajub hay que plantearse si la Liga Femenina de Baloncesto (LFB) es profesional, ya que sólo así tendría sentido el sindicato. Y lo cierto es que, aun siendo una de las cinco Ligas más importantes de Europa (algunos dicen que la mejor), la LFB es un torneo semiprofesional puesto que hay grandes diferencias entre los equipos que toman parte. Las hay deportivas; pero también de logística, de la forma de entender qué es la Liga. En España no hay cultura mediática, falta la televisión.

No es lo mismo hablar del Ros Casares Valencia, que invierte en marketing, que del desaparecido C.B. Navarra, que cada año hacía números para saber si saldría a competir o no. Pongamos un ejemplo extraído de un club modesto que esta pasada campaña ya no competía en la LFB. Es cierto que todas sus deportistas perciben una retribución económica por jugar, pero tenemos casos de salarios simbólicos (250.000 pesetas al año) y de no tan simbólicos (3.600.000). Quienes estén en el primer caso, consideran el deporte como una segunda actividad; quienes estén en el segundo, pueden vivir de ello. La ficha de una jugadora extranjera de un equipo potente fácilmente puede sobrepasar de los 10 millones.

"La Liga no es profesional en ningún caso. La realidad es que unas jugadoras cobran más que otras en función del nivel que vayan alcanzando en su juego y de las aspiraciones del club en el que quieran o deban jugar", sentencia la vicepresidenta Anula, que corrobora el hecho de que la mayoría de las jugadoras (en el caso de las españolas, podríamos decir todas) tienen que labrarse un futuro (estudios, trabajo profesional en otra área) a la vez que están jugando.

Como afirma José Luis Sáez, vicepresidente de la FEB, la Liga es muy heterogénea ya que conviven proyectos muy diferentes. ¿Hay grandes diferencias entre el trato a una jugadora u otra por parte de los clubes? "No podemos juzgar estas situaciones con la suficiente cantidad de datos. Esto siempre depende de cada tipo de club aunque el trato parece correcto en todos los casos", dice diplomáticamente Sáez, quien valora de forma "positiva" la aparición de la Ajub.

Anula también habla de la diferencia, en el sentido de que no se puede hablar de una situación genérica: "Hay muchos clubes que cuidan a sus jugadoras independientemente de si son titulares (y caras) o juniors. Otros, no". Apoyo en el ámbito médico y legal es el "punto de apoyo", dice la escolta canaria, que ofrece la Ajub al respecto.

Una vez concluido que la LFB aún no es profesional, aunque esté en vías de serlo, se entiende el porqué la ABP no las ampara. No por ser del sexo femenino (ya se habla de "baloncestistas" en el artículo séptimo de sus Estatutos), sino por la cuestión profesional. De todas formas, la cuestión de integrarse en la ABP es una opción que ni se planteó en el momento de la formación de la Ajub. "En varias ocasiones hablamos con ellos y nos dieron consejos sobre cómo empezar, pero somos entidades diferentes. En cualquier caso, estamos en contacto continuo y seguro que colaboraremos en cualquier situación que nos planteemos mutuamente", declara Anula sobre la relación con la asociación de los chicos.

Origen

La idea de asociarse surgió, poco a poco, de la necesidad de establecer una portavoz ante la Federación y los clubes, y así expresar los puntos de vista y las necesidades de las jugadoras. Los tres objetivos fundacionales son: representación, promoción y asesoría jurídica. Los dos primeros todavía los están trabajando "día a día", se nos dice desde la Ajub. El tercero ya está conseguido.

"[La creación de la actual asociación] no fue una idea única, pero creo recordar que la primera que expresó directamente la idea fue Amaya Valdemoro; especialmente con la intención de implicarnos todas en la promoción de nuestro deporte", explica Anula. Hay que recordar que Valdemoro es una jugadora con amplia experiencia en el baloncesto norteamericano (cuatro veranos enrolada en las Houston Comets de la WNBA), pionero en el sindicalismo deportivo.

La Ajub por dentro

El sindicato que preside Elisabeth Cebrián se propone ser el instrumento de mediación de las jugadoras con la FEB y con los clubes, que recientemente también se han asociado. Y como primer objetivo, se ha marcado planificar la LFB, conjuntamente con los otros estamentos. Sobre todo, participar en la elaboración del calendario. "La FEB y los clubes son los verdaderos promotores de la Liga, de hecho son los que componen la Comisión Delegada, mientras que nosotros sólo pretendemos colaborar y participar en las actividades e iniciativas que repercutan en la competición", dice la vicepresidenta segunda de Cebrián.

El sindicato es abierto, ya que en cuanto al capítulo de Admisión y Clases de sus Estatutos, no se distingue entre jugadoras profesionales y aficionadas, entre jugadoras de LFB y de otras divisiones, y tampoco de nacionalidad porque en la Junta Directiva hay una plaza de vocal reservada a una jugadora extranjera (ahora ocupada por la eslovena Polona Dornik). Esto en la ABP no sucede así. Además se puede seguir formando parte hasta dos años después de abandonar la práctica deportiva. Incluso se admiten hombres, eso sí, en calidad de socios honorarios, que son aquellos y aquellas que han hecho "méritos" en el mundo del baloncesto, según determine la Asamblea General. Y además, la asociación está abierta a asesorar y colaborar ante una petición de un deportista varón, eso sí, dependiendo del objetivo de su demanda.

En la Ajub, como en cualquier otra entidad, hay dos cargos clave: presidenta y secretaria general. Cebrián tiene potestad para, unilateralmente, suscribir contratos en nombre de todas las socias y ordenar pagos; pero quien lleva el peso, el día a día, de la organización es Piluca Güil, jugadora del Rivas Futura de la LFB 2. Güil, como secretaria general, se ocupa de custodiar la documentación oficial (incluido los libros de cuentas) y tramitar las solicitudes de ingreso.

La Directiva debe estar formada por una presidenta, dos vicepresidentas, una tesorera, un número no superior a ocho vocales y un secretario (o secretaria) general. Este último no tiene que ser necesariamente socio numerario, y de este modo se abre la puerta a una gestión externa de la administración del sindicato.

Algo se mueve

Nieves Anula y Yolanda García, ya retirada, firmaron el 2 de mayo de 2000 los Estatutos de la Ajub, pero es ahora cuando la voz de las jugadoras empieza a tener resonancia, y recoger los primeros frutos. De momento ya han suscrito un acuerdo con la Asociación de Clubes de Baloncesto (ACB). Este acuerdo no implica un cambio de estatus de las jugadoras pero sí les viene bien a ambas entidades, en cuanto a imagen se refiere. Sobre todo a la Ajub, que como colectivo nuevo que es, necesita publicitarse mucho, y la ACB es la referencia baloncestística de este país.

En noviembre de 2001, ambas instituciones se reunieron para analizar la relación que existe actualmente entre los baloncestos masculino y femenino y acordaron cooperar en cualquier evento que favorezca el desarrollo de su deporte, según se desprende del comunicado de prensa conjunto que emitieron. A parte de esta declaración de intenciones, como gesto, la ACB decidió permitir que las miembros de la Ajub puedan acudir gratuitamente a los partidos de su Liga. Hecho que también permite a aquellas personas que se acrediten poseedoras del carnet de árbitro de categoría nacional o regional.

La FEB también mantiene un contacto regular con ellas. "Es positivo que un colectivo como el de jugadoras se organice, sea solidario y busque fórmulas para su regulación", ha respondido la Federación sobre su relación con la Ajub y también, "que está abierta a colaborar del mismo modo que lo hacen con el resto de colectivos".

"Normal" es el calificativo que pone el colectivo de jugadoras a cerca de la reacción del resto de estamentos ante su aparición. "La Ajub se crea como medio de promoción y apoyo a la Liga Femenina, y éste es un objetivo común a la FEB y los clubes, por lo que nos han aceptado y apoyado desde nuestra creación", dice Anula.

Un futuro

Además de la acción conjunta, las socias disponen de un servicio de asesoría jurídica para llevar a cabo iniciativas individuales (hasta pueden hacer la Declaración de la Renta a través de este bufete de abogados), y ya se estudia, en colaboración con el Consejo Superior de Deportes, el Comité Olímpico Español y la empresa de trabajo temporal Adecco, un plan de reinserción laboral para cuando llegue la retirada. También, se busca un acuerdo con la mutua Sanitas para conseguir descuentos en la contratación de pólizas de seguros. La Ajub sigue los pasos de las demás asociaciones de jugadores, teniendo como referente a las de Estados Unidos.

Al igual que con los chicos, en el caso de las chicas sólo los éxitos de la selección española logran enganchar al público. De momento los resultados son positivos (bronce en el último Eurobasket) y existe la convicción de que en el próximo Mundial (el mes que viene en China) España dará que hablar. Jugadoras, entrenadores, directivos, federativos, periodistas... casi todos coinciden al decir que es bienvenido todo aquello que sea positivo para la Sele, porque ésta es quien tira del carro; y una unión de jugadoras favorece la buena convivencia en la Selección. De momento, todo son buenas intenciones y el clima es favorable en el baloncesto femenino español; no así en el masculino.

Habrá que seguir de cerca la evolución de la Ajub.

 

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