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Un pasito más en
su camino europeo es lo que el Ros Casares
Valencia quiere dar en esta nueva edición de la
Euroliga. Y ese paso tiene nueve letras,
repartidas en dos palabras con origen inglés:
Final Four. Suena muy fuerte, pero el Ros
Casares se ha preparado a conciencia
confeccionando una plantilla al estilo europeo.
Para ello, el equipo entrenado por Esteban
Albert deberá dar lo mejor de sí desde el mismo
inicio en el peor grupo que les podía haber
tocado en suerte: tres de los cuatro equipos
presentes en la pasada 'Final Four' de Lievin se
medirán al club levantino (Ruzomberok, Parma y
Lotos Clima).
La pasada
temporada las valencianas pagaron muy cara su
pésima primera vuelta (en parte debido al
surrealista calendario: ¡cuatro partidos fuera
de casa seguidos!). Con un equipo limitado para
empresas continentales, se logró acabar la
liguilla con la cara bien alta y cerca de
culminar una remontada. Como hemos comentado, el
peso del equipo se ha equilibrado de fuera a
dentro: más kilos y centímetros en la pintura
para poder competir con las centers que
pululan por el Viejo Continente.
La llegada de
Ruth Riley y Nieves Llamas debe dar esa
referencia bajo el aro de la que carecía la
pasada campaña el equipo. Habrá que ver si Riley
acaba por hacer más determinante ese 1,96. Sin
embargo, su sola presencia ya desviará algún
tiro y eclipsará las entradas de las exteriores.
La dirección no pierde consistencia con la
marcha de Shannon Johnson, pero sí en capacidad
de ganar partidos. Pero para esas cuestiones,
Albert y el equipo confía en Amaya Valdemoro,
que está atravesando por un buen momento (si
exceptuamos el partido ante el Filtros Mann).
El grupo de
las valencianas
Ya hemos
comentado también la extrema dureza del Grupo B,
en el que está enrolado el Ros Casares. Aparte
de esos tres equipos presentes en Lievin, hay
que seguir muy de cerca al Bourges francés y al
Famila Schio. Y que nadie se duerma ante el
Euroleasing Sopron (ex Ringa) o el Lietuvos
Vilnius, que tienen calidad suficiente para
ganar a los grandes.
Será, por
tanto, una batalla semanal que comienza este
miércoles 30 de marzo en la pista del campeón de
las dos últimas Copa Ronchetti: el Famila Schio
que ya no entrena el sempiterno Aldo Corno, sino
Giovanni Lucchessi. Las italianas han realizado
una completa transformación de su escuadra. Ya
no están Taj McWilliams ni Elena Karpova ni
tampoco Astou N'Diaye, pero han fichado a la
rusa Svetlana Abrosimova (11,6 puntos y 5,4
rebotes en las Minnesota Lynx) y una vieja
conocida de la afición valenciana: Natalia
Zasulskaya. La hispano-rusa sigue activa a sus
33 años, al lado de otra veteranísima pívot
Chana Perry (14,3 puntos y 7,6 rebotes en el
Meverin Parma a sus 35 años). Olimpia Scott,
Anna Zimerle, Renata Zocco (mejor jugadora
italiana de la última Lega),... El Schio es un
suma y sigue de talentos del baloncesto. Novatas
en la Euroliga, pero peligrosas.
El siguiente
rival del Ros Casares (primer partido en casa de
las valencianas) será el Ruzomberok SCP, un
habitual de la Euroliga y de las Final Four.
Apenas se sabe nada de la plantilla de las
eslovacas, aparte de la marcha de sus tres
referentes, las yugoslavas Gordana Bogojevic
(¿recuerdan el traje que nos hizo en la primera
parte ante España en el pasado Mundial?), Lara
Mandic (Aix-en-Provence) y la gigante brasileña
Adriana de Oliveira (Euroleasing Sopron; ahora
hablaremos de ellos). La web de la FIBA
sólo hace referencia a una extranjera (la alero
yugoslava Sanja Vesel) que ya estaba el pasado
año. Tampoco el club facilita ningún tipo de
información, así que habrá que coger con pinzas
las posibilidades de éxito del bicampeón
europeo. ¿Vacas flacas en Eslovaquia?
Dos
facilitos...
En la tercera
jornada (13 de noviembre) el Ros Casares recibe
en la Fuente de San Luis al Euroleasing Sopron.
Las húngaras han pegado un enorme salto de
calidad con las nuevas incorporaciones.
Agárrense: Alessandra de Oliveira (2 metros,
16,2 puntos y 8,1 rechaces en el pasado
Mundial), Oxana Zakaliuznaya (1,98 metros, plata
en China con la selección rusa) y Eva Nemcová
(1'91 metros, 4,1 puntos en las Cleveland
Rockers). A su lado, mantiene a la talentosa
veterana Judith Bubu Balogh, a la joven
Eva Seres y a la base australiana Tully
Bevilaqua. Mucho ojo con las magiares.
En la cuarta
semana de competición y tras el parón por el
Preeuropeo, las valencianas viajan a Vilnius. El
peso del Lietuvos Telekomas lo sigue llevando el
producto nacional. Sin embargo, no parece que
las Irena Baranauskaite, Agne Abromaite y
compañía puedan llegar más lejos de la liguilla.
Perder este tipo de encuentro después se paga.
...Y tres
huesos
Una semana más
tarde toca otra visita al Centro-Norte europeo.
El 11 de diciembre, Esteban Albert y sus chicas
visitan la pista del Lotos Clima Gdynia. Las
polacas apuestan por el mismo equipo que les
llevó a la final de la pasada Euroliga, con
Margo Dydek a la cabeza, bien secundada por
Gordana Grubin (no confundir con Bogojevic),
Katie Smith (campeona del mundo con los Estados
Unidos) y Chasity Melvin (la ex Celta Banco
Simeón y Pool Comense es el único cambio del
equipo, ya que sustituye a Marie Ferdinand). El
equipo, pues, aspira a igualar las cotas y
Albert podría aprovechar para recordarle a Dydek
lo bonita y acogedora que es Valencia...
La última
jornada del año permitirá a los aficionados
valencianos comprobar las evoluciones del nuevo
(y empeorado) Meverin Parma. Se ha pasado de un
trío genial y determinante (Ticha Penicheiro,
DeLisha Milton y Natalie Williams) a uno
normalito (Daliborka Vilipic, Rushia Brown y
Svetlana Kuznetsova). La regresión está clara
a priori, aunque el equipo parmesano viene
de proclamarse campeón de la Supercopa italiana
ante el Pool Comense, con Anna Costalunga de
estrella. El banquillo estará regido por Alberto
Bucci, ex entrenador del Kinder Bolonia
masculino en la etapa de Predrag Danilovic.
Quizás Bucci se estire un poco y le dé la
alternativa a la gran esperanza italiana, la
pívot de 2,01 y 17 años, Dubravka Dacic.
El último de
los equipos a los que tendrá que enfrentarse el
Ros Casares Valencia es el temible y altísimo
Bourges (siete jugadoras por encima del 1,85).
El subcampeón francés pretende robarle el
protagonismo al Orchies tanto en la competición
nacional como en Europa, donde cayó por sorpresa
en cuartos de final ante el Meverin Parma.
Calidad hay de sobras, ya que todas sus
jugadoras (exceptuando a la joven Emmeline
N'Dongue) son o han sido internacionales. La
croata Vedrana Grgin-Fonseca, las yugoslavas
Slobodanka Tuvic, Ljubica Drljaca, la
asutraliana Alicia Poto, la brasileña Kelly Da
Silva,... Buen repertorio foráneo, aunque el
mando lo seguirán teniendo Yannick Souvré, Cathy
Melain y la franco-rusa, Ilone Korstine. Habrá
que ser en especial las evoluciones de Korstine
(22 años, 1,85 metros), que despuntó en el
pasado Mundial y que podría estar ante la
temporada de su consagración definitiva en
Europa. Por todo ello, el Bourges es candidato
indiscutible a la Final Four.
Grupo A:
Orchies manda
Por otro lado,
el otro grupo de esta liguilla está comandado
por el abusón de la clase: el US
Valenciennes Orchies. El resto está uno, dos y
tres pasos por detrás del intocable equipo
francés.
Las
nordistas siguen contando con una plantilla
de ensueño. Retirada Isabelle Fijalkowski, el
club naranja le ha robado Nicole Antibes al
Bourges y ha fichado a la australiana Suzy
Batkovic, que seguramente realizará la función
oscura y poco agradecida que Fija
desarrollaba tan bien. Ann Wauters, Audrey
Sauret, Sandra Le Dréan, Edwige Lawson, Allison
Feaster,... ¡Buf! Atención a lo que puedan
aportar las jóvenes Elodie Bertal y Clémence
Beikes. Favoritas al título.
Inmediatamente
detrás se sitúan algunos gatos viejos de
la Euroliga. Las cerveceras del Gambrinus
Brno han perdido a Maria Stepanova, pero han
contratado a la rusa Elena Shakirova (ex Lotos
Clima) y a la eslovaca Zuzana Zirkova (bicampeona
de Europa con el Ruzomberok) y han apostado por
la nueva generación checa: Eva Vitecková, Hana
Machová,... También habrá que tener en cuenta
las evoluciones del Mizo Pécsi húngaro, que ha
rodeado de dos buenas extranjeras (Allison
Tranquilli y Jolanta Vilutyte) a su esqueleto
nacional (Erika Iványi, Timea Béres). También
pondremos al Pool Comense, por aquello de la
historia, pero el fichaje de la greco-rusa Maria
Samorukova y de la checa Eva Antoniková (ex Ros
Casares) es un paso atrás si se pretende que la
pívot sustituyan a Stremeikyte y Melvin.
Aceptamos barco...
Un equipo que
se sitúa al nivel de estos tres es el Tarbes
Gespe Bigorre de Rankica Sarenac. Retirada
Polina Tzekova y Carla Boyd (aquélla
definitivamente, ésta por maternidad), el club
ha fichado a Hadjana Radunovic. Seguirá Laure
Savasta dirigiendo al equipo, con Jo Hill y las
prometedoras Céline Dumerc y Emilie Gomis
echando una mano. Dominique Tonnerre,
internacional francesa, ayudará lo que pueda
bajo los aros.
Tres novatos
La suerte
decidió que los tres rookies más flojos
de esta Euroliga 2002-2003 se encuadraran en el
mismo grupo. El UMMC Ekaterinburg se desmarca un
poco del Buducnost Podgorica y del Polfa
Pabianice, ya que en sus filas cuenta con tres
jugadoras de calidad. DeLisha Milton abandona
Parma por la fría ciudad rusa, en busca de mayor
protagonismo. Lo tendrá pero deberá compartirlo
con dos talentos locales como son Anna Arkipova
e Irina Ossipova.
Por su parte,
tanto yugoslavas como polacas apenas se han
reforzado con jugadoras de entidad para abordar
su estreno. El Polfa Pabianice ha fichado a
Martina Pechová, la pívot checa, mientras que
las montenegrinas cuentan en sus filas con
varias internacionales (Ana Jokovic, Monica
Veselovski y Jelena Skerovic). Y ya está.
Es una pena que
el Ros Casares no hubiera quedado encuadrado en
este grupo, aunque hay quien dice que para ganar
hay que saber enfrentarse a las mejores. Sí, de
acuerdo, pero un descansito nunca viene mal,
oiga.
Fórmula
de competición
La FIBA no se
ha matado mucho para establecer el
sistema de competición de la Euroliga femenina.
Como no hay mucho dinero por medio no hay fases
inútiles y repescas absurdas. Mejor para el
aficionado y para el periodista, que no tiene
que rizar el rizo mental para comprender el
surrealismo.
En esta
liguilla se clasifican los cuatro primeros de
ambos grupos, que se enfrentarán con el
tradicional sistema de cruces (primero con
cuarto, segundo con tercero, etc.) en cuartos de
final. Esta eliminatoria se realiza al mejor de
tres partidos los días 11, 13 y 18 (si fuera
necesario) de marzo. Los vencedores pasan a la
Final Four. La única complicación es
conocer la sede del torneo final, hecho que no
se sabrá hasta que se definan los equipos
clasificados: la FIBA estableció (con buen
criterio esta vez) que la Final Four debe
celebrarse en un lugar con la presencia de algún
equipo local.
El Ros Casares
ya anunció que presentarían la candidatura de
Valencia si el equipo logra la clasificación.
Sería la primera vez en cinco años que un equipo
español se cuela en el torneo decisivo. El
recuerdo de la final entre el Pool Getafe y el
Bourges de 1998 empieza a quedar demasiado
lejos.

ScottComm. Jo Hill pone
calidad en el Tarbes
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FIBA. Pechová, experiencia
para el Polfa Pabianice
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FIBA. Arkhipova, dirección
para el Ekaterinburg
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FIBA. Zirkova e Iványi,
en el Europeo de Francia
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