| Es una evidencia
que el potencial económico de la
LFB española indudablemente ha
estado creciendo en los últimos
tiempos. Mejores extranjeras y
mejor competitividad. Una muestra
de esto que explicamos se puede
intuir a través del destino de
aquellas jugadoras que, por un
motivo u otro, no han continuado
en España. Ese destino común es
Francia, sino la mejor, una de
las tres mejores Ligas del mundo
tras la WNBA. A nivel
de contactos, los clubes han
extendido sus redes a lo largo y
ancho del mundo gracias, en
parte, a los representantes de
jugadoras. Por este motivo, desde
hace un par de temporadas el
nivel de extranjeras (salvo
deshonrosas excepciones) ha
aumentado enormemente. Sería
prácticamente impensable que
Elena Tornikidu o Cathy Boswell
hubieran regresado a nuestra
Liga, que las tres hermanas Luz
eligiesen nuestro país o que
pudiéramos disfrutar de la mejor
base del mundo: Shannon Johnson.
Los clubes llegan más lejos y
pueden elegir en un mercado mayor
(y mejor).
Y,
a esa mayor calidad también se
le ha unido una mayor exigencia
del rendimiento. De este modo,
algunas de las jugadoras fichadas
en verano han visto cortados sus
contratos. Y su destino, bien
ligado a su calidad, ha sido
Francia.
El
primer caso de emigración a
Francia fue el de Mila Nikolic.
La yugoslava nunca desmotró su
juego en el Ros Casares Valencia,
a pesar de su veteranía y
currículum. El club valenciano
se vio obligado a rescindir su
contrato para tener mejores
perspectivas en Europa y España.
Y Nikolic encontró rápidamente
su hueco en el Waïti Bourdeaux.
Algo semejante es lo que sucedió
con Justine Agbatan. Si bien, su
fichaje por el Reims Basket
francés es más lógico, ya que
la ex alero del C.B. Puig d'en
Valls es francesa. Agbatan
sustituye a la ex Caja Rural
Canarias, Isabelle Marcin.
Destierros
de lujo
La
vorágine de cambios en las
últimas semanas no ha escapado
de esta tendencia a fichar por
equipos galos. Clarisse
Machanguana encontró un
excelente acomodo en el Tarbes
G.B., que está jugando la
Euroliga. La mozambiqueña, que
dio un buen nivel en el
Universitat de Barcelona B.F.,
ocupará la plaza de la lesionada
Hadjana Radunovic durante los dos
próximos meses.
Por
su parte, Jacqueline Godoy ha
cambiado el colista de la LFB
española por el líder de la LFB
francesa. O sea, del Symel
Tenerife al C.J.M. Bourges
Basket. No está nada mal el
cambio, puesto que Jacqueline
sustituye a la gravemente
lesionada (ligamento anterior
cruzado roto) Alicia Poto. Será,
pues, la brasileña una escudera
de lujo para Yannick Souvré.
También
otra lesión, la de la brasileña
Mama Dantas ha permitido que otra
de las sobras de la LFB,
Camille Cooper, fichara por el
baloncesto francés.
Concretamente, en el Nice. Cooper
repite experiencia francesa, ya
que la pasada temporada militó
en las filas del ASPTT.
Un
caso aparte
Pero
posiblemente la jugadora con una
historia más peculiar de todos
estos trasvases es el de
Claudinha das Neves. La
brasileña argumentó problemas
personales (el club así lo cita)
para rescindir su contrato con el
Filtros Mann... y fichar por el
Latres Montpellier. La jugadora,
en diferentes entrevistas, no ha
querido especificar los motivos
que la han llevado a tomar tal
decisión. En todo caso, muy
respetable.
No
se quedan atrás las
tribulaciones de la badalonesa
Silvia Lara, la menos extranjera
de todas las que aborda este
reportaje. Parece que la jugadora
no debe tener el nivel para jugar
en España (se estuvo ejercitando
con el Universitat de Barcelona
para conservar la forma) y sí
para el francés. Lara, previo y
fugaz paso por el baloncesto
austríaco, ha sido la elegida
para sustituir a la
norteamericana Cindy Blodgett en
el Bordeaux. Misterios del
deporte.
La
temporada pasada ya sucedió algo
parecido cuando Vedrana Grgin
fichó por el Villeneuve D'Ascq,
procedente del Uni.
También hay que reseñar que
algunas de las jugadoras que han
reforzado a los equipos
españoles esta temporada vienen
de Francia. Kedra Holland
(ASPTT), Barbara Farris (Nice),
Marie Vicente...
Quizás
se trate de una epidemia. Tal
vez, de una moda pasajera. Pero
es altamente sintomático que
jugadoras que no sirven
para la LFB española sean
rápidamente fichadas por la LFB
francesa. ¿Es realmente nuestra
Liga mejor que la suya? ¿O
simplemente es una cuestión de
contactos?
|