El pasado campeonato de España junior se convirtió en otra muestra de la excelente salud que nuestra cantera está atravesando.
Las jugadoras del 88 se hicieron con el control del torneo y confirman que su crecimiento permite ser muy optimistas
por el inmenso talento que atesoran. masBasket analiza a las protagonistas más destacadas de un magnífico torneo.




 

¿Por qué ganó Mataró?



La final fue la repetición del partido que llevó al título cadete al Uni Tenerife la pasada temporada en Cádiz. Ambos equipos conservan casi de forma completa la misma estructura que en aquella cita andaluza. Así pues, ¿que cambió de un año para otro?

Para contestar parte de esta pregunta hay que contemplar los minutos de juego de una jugadora tan vital para las mataronenses como Berta Siñol. Hace un año, la escolta jugó apenas 11 minutos por faltas personales; y en Ferrol, Siñol jugó 12. La cuestión es que lo que en las crónicas de feb.es llamamos "segunda unidad" rindió a un nivel mucho mayor. Tito Sobrín se ha pasado toda la temporada reforzando la aportación de esas jugadoras con papel secundario, como Ruiz (en la foto), Badia o Bayarri. Tanto en la semifinal como en la final, la segunda unidad tuvo un comportamiento fenomenal y rayó a una altura suficiente como para paliar la lesión de Siñol.

La otra parte de la respuesta la tiene la propia competición catalana, que exige de forma más continuada que la canaria. La capacidad agónica del Mataró en marcadores apretados (algo que demostró no sólo en la final) fue determinante para doblegar a un Uni Tenerife que maravilló durante 4 partidos y un cuarto. Cuando el encuentro se "ensució" el Mataró salió ganado y todo el orden tinerfeño se perdió.

A nuestro juicio y al de gran parte de los aficionados, el equipo canario realizó el mejor juego de entre todos los equipos por la eficacia, sencillez y sincronía entre las cinco jugadoras. El momento más sublime de su juego ocurrió en la primera mitad de su semifinal. El Ros Casares ayudó en parte por su escasa actitud defensiva, pero respondió a través de una increíble Paula Elum (7/9 triples).
 


 


CAPÍTULO I
| II

Y ADEMÁS...


El campeonato ofreció muchísimas otras opciones para ilusionarse. La revolución de la generación del 88 se completó con una serie de jugadoras como Siñol o Bokesa. Pero la hornada del 87 no quiso despedirse sin decir su última palabra. En este segundo y último capítulo del análisis del campeonato de España repasamos al resto de jugadoras destacadas.


Laura Fernández (Uni Tenerife, 1989, 1'68, Base)
10'0 puntos y 4'6 faltas recibidas

La base sigue completando su transformación de imparable correcaminos a directora de juego de tal manera que en el torneo fue difícil ver completar un contraataque. En eso ha salido ganando todo el equipo, ya que Fernández fue capaz de dirigir el ataque tinerfeño con mucha fluidez y buscar penetraciones para beneficio propio y ajeno. Estará en Polonia con la selección cadete... Recordemos que nació en 1989.


Berta Siñol (Mataró Básquet, 1988, 1’72, Base)
Máxima pasadora
13’4 puntos, 2’8 robos y 2’8 asistencias

Un golpe en la rodilla le hizo jugar la final y parte de la semifinal muy mermada físicamente, algo determinante en una jugadora que basa su juego en la velocidad y en la explosividad. Sin contar el último partido, Siñol realizó un torneo algo irregular en el acierto, pero siempre acogió la responsabilidad si era necesario. Sigue pecando a veces de cierta falta de concentración o de mala lectura de ventajas en penetraciones, pero hay que dejar vía libre a su genialidad para decidir partidos, como fue el caso del estreno ante el Ros Casares. La jugadora está completando una temporada de transición hacia el puesto de base, donde podrá leer mejor el juego. De momento, sigue desarrollando mejor sus virtudes desde el puesto de escolta.


Carla González (Lima-Horta, 1987, 1'70, Base)
14'8 puntos y 4'0 robos

El juego del equipo catalán siempre pasaba primero por sus manos y por su extraordinaria capacidad de penetración. Ha ganado horizontalidad en sus acciones, es decir, dirige mucho mejor en estático, pero no hay duda de que desequilibra con sus entradas. Del año pasado no le recordemos la amplia gama de pases en finalización. Dobla mucho más y mejor el balón a las pívots y a las exteriores, y ya no se ve obligada a forzar tanto el tiro en estas acciones. Ha sumado para el equipo en este proceso, pero debe machacar ahora más su mano izquierda (se le nota más confianza) y su tiro exterior. Su hiperactividad le ha llevado a robar un balón tras otro.

Aauri Bokesa (Adecco Estudiantes, 1988, 1'87, Ala-pívot)
16'3 puntos, 4/8 triples, 8'3 rebotes (4'5 ofensivos) y 6'3 faltas recibidas

La única jugadora del Estudiantes que se salvó de un campeonato un tanto gris del equipo colegial. La internacional sigue completando su evolución hacia puestos exteriores, hecho demostrado en que fue capaz de anotar un triple en todos los partidos y además con un esperanzador 50%. No obstante, 8 intentos se antojan escasos aún para considerarla como jugadora de perímetro. Su juego sigue basándose cerca de la pintura, donde su enorme agilidad y agresividad le permite adueñarse del rebote.

Helena Boada (Iberhogar Cornellà, 1987, 1'74, Escolta)
17'0 puntos, 6/14 triples y 4'3 robos

La referencia ofensiva del equipo catalán fue esta escolta de aspecto frágil. Boada es vertical, muy rápida y habilidosa con el juego de pies en la pintura, todo talento, como casi todo lo que sale de la factoría Cornellá. Se hizo de oro en el último partido ante el Halcón Viajes con un arranque espectacular (13 de los primeros 20 puntos del equipo), aprovechando el pésimo balance defensivo charro. Trabaja constantemente flexionada lo que le permite arrancar con gran explosividad, favorecido por su liviana complexión. Jugará con casi total seguridad en LFB-2, en su Olesa natal.

Noelia Oliva (Halcón Viajes, 1988, 1'74, Escolta)
15'8 puntos, 18/29 tiros de 2 y 15'8 valoración

El trabajo en la cantera salmantina comienza a dar frutos. Primero fue Blanca Marcos y ahora llega Noelia Oliva, que fue una de las jugadoras más ofensivas de todo el campeonato y que ya ha debutado en Liga Femenina. Se le ven muy buenas maneras para poder llegar al primer equipo. Tiene gestos, detalles que así nos lo hacen ver, como por ejemplo el pase picado hacia los trailers, que los tira con mucha fuerza. Oliva tiene carácter ganador, tira bien desde lejos y se prodiga en penetraciones.

No convendría olvidar nombres en el CajaCanarias como los de Paula Franco, una excepcional triplista, o Saray Cruz, una pívot marca de la casa. También gustaron Laia Domingo (Lima-Horta), que mantiene su fina muñeca, la misma de la tinerfeña Marta Medina (11/23 triples en todo el torneo, 5/6 en semifinales). La intensidad defensiva y ofensiva de Sandra Adrián (Cornellá) también merece un lugar en este análisis.

Texto: Óscar Cuesta