Michelle Snow se colgó del aro hace unas semanas durante el Parma-Schio y conmocionó a toda Europa,
de la misma manera que lo hiciera durante su periplo universitario, donde machacó en varias ocasiones.
Lisa Leslie fue la primera (y, hasta la fecha, única) jugadora en matar en un partido de la WNBA.
Candace Parker se llevó el concurso de mates del McDonald's High School All American del pasado año.

masBasket hace el repaso más exhaustivo que se haya hecho nunca sobre los mates en el baloncesto femenino
en una serie de reportajes que ofrecerán imágenes inéditas y que profundizarán en aquellos momentos mágicos.



LISA LESLIE
Nacida en Hawthorne (USA) el 7/7/72
1'96 m.
Pívot
Los Angeles Sparks (97-04)
Sicilgesso (94-95)
USC (91-94)
 

Dos veces campeona de la WNBA (2001 y 2002)
MVP de las Finales en 2001 y 2002, de la Regular Season en 2001 y del All Star Game en 1999, 2001 y 2002
Oro en Atlanta'96, Sidney'00 y Atenas'04
Oro en el Mundial Alemania'98 y China'02
Oro en la Universiada de 1991
Jugadora del Año de la NCAA en 1994
 

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CAPÍTULO I
LESLIE REVOLUCIONA LA WNBA

La imagen de la izquierda forma parte por derecho propio a los anales del baloncesto mundial. La WNBA llevaba muchos años aguardando una acción que, la hiciera quien la hiciera, le iba a dar gloria eterna a su protagonista. Muchas eran las candidatas para lograr el primer mate de esta competición. Los entendidos hablaban de Stepanova, de Crawley, de Leslie,... Pero tuvieron que pasar seis temporadas para que la mejor liga del mundo lograra un renovado impulso a su campaña de imagen, tan necesitada de instantes impactantes como éste ante el decrecimiento del interés popular por la liga.

Y tuvo que ser Lisa, la reina, la imagen perfecta e impoluta en la que se sustentaban las decisiones de Val Ackerman, la que despertara mentes caducas con una acción ideal, una ocasión entre un millón para hacer saltar la banca. "Ha habido mucha presión [sobre el primer mate] y se habló mucho durante el All Star Game; finalmente la situación se presentó por sí misma aún no sé cómo". Las palabras de Leslie pocos minutos después de la gesta hablan de lo excepcional de aquel instante. No era como en el calentamiento del Partido de las Estrellas, donde obsequió con tres mates al público del MCI Center de Washington dos semanas antes.

30 de julio (madrugada del 30 al 31 en España) de 2002. Los Angeles Sparks 25, Miami Sol 36. Minuto 16 del primer tiempo. La pívot, que la campaña anterior había confirmado su dominio de las zonas con su primer anillo de campeón, se encuentra en el poste alto de su propio campo defendiendo un bloqueo directo sobre Bettie Lennox, la base de las floridianas. Ante la amenaza de tiro triple, Leslie sale a puntear con su brazo izquierdo el errático tiro. La jugadora observa mientras cae, que la trayectoria de aquel balón no puede acabar en canasta y, en vez de regresar a la pintura para hacer valer su enorme envergadura (capturó ocho rebotes) decide dar dos pasos de espaldas hacia la canasta contraria quizás intuyendo que aquél va a ser 'su' momento, quizás sólo ganando un par de metros para lograr una situación de ventaja, sin más ánimo que el de recortar la diferencia.

Efectivamente, su primera intuición es correcta: el balón se estrella en el lado derecho del aro y sale repelido hacia el lado contrario. Pero, sin Lisa en la zona, la lucha por el rebote está mucho más abierta que de costumbre. Así es como Latasha Byears, que está desplazando a su par hacia la línea de fondo, se encuentra con un balón que da contra el parquet antes de que la ex-Universidad de Oviedo lo recoja con su mano izquierda ante el acoso de otra rival. Y en una décima de segundo, Byears lo ve muy claro: Leslie está sola. Salta levemente, para lanzar el balón con mayor potencia hacia su compañera y el resto pasa a los anales del baloncesto femenino mundial.

"
Dejadme probarlo"
"Simplemente me di la vuelta y estaba sola. Y entonces estaba pensando algo así como 'Bueno, dejadme probarlo'". Cuando Leslie recoge el balón ya se encuenta a mitad de camino del salto más mítico de la WNBA. Los 13.141 espectadores que se dieron cita en el Staples Center reaccionaron con una inusitada expectación ante aquella situación de ventaja. Lennox se había quedado contemplando su propio lanzamiento olvidando, para fortuna del baloncesto, el balance defensivo. La distancia era suficiente para intentarlo. El comentarista de Fox Sports Net, ante el creciente griterío del público, elevó su tono de voz para lanzar una pregunta: "Is she gonna do?". Cuando terminó su frase, Leslie ya había agotado su segundo bote y su segundo paso de letal impulso hacia el hierro. "Pensé que el salto era suficientemente fuerte como para llegar" y así fue cómo Lisa Leslie hundió el balón por primera vez hacia abajo a 4:46 para el descanso.

La locura invadió el Staples, tanto en la agitada grada como entre sus compañeras de equipo, desbordadas por aquel vuelo histórico. Leslie regresó a su pista con los brazos en alto y la boca abierta, levemente girada hacia el público, compartiendo el delirio con los aficionados. Y con su entrenador, Michael Cooper: "El mate me hizo saltar del banquillo. Estaba muy emocionado, entusiasmado por ir a abrazarla".

Sin embargo, aquella acción no desconcentró a las Miami Sol, que se llevaron un preciado triunfo (82-73) en el Staples Center, el segundo que dejaban escapar las Sparks en los 35 anteriores encuentros como local. "Sólo por el mate, éste partido lo teníamos que haber ganado", declaró Cooper. Quizás el posterior segundo anillo compensara ese regusto agridulce. Lo que ya nadie le quitará a Lisa Leslie es que ella será la primera: "A partir de ahora, la que logre machacar será recordada como la segunda".