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No
ha sido 2005-06 una campaña brillante para los nuevos valores, ciertamente. La juventud
apenas ha tenido cabida en los equipos de la Liga Femenina.
Pina,
Suárez, Gimeno, Knezevic y Bokesa han sido las únicas jugadoras que han
cumplido los requisitos para poder acceder al nombramiento de Mejor
Debutante (jugadoras de 20
años o menos que hayan disputado por primera vez en la Liga diez partidos).
Pero todo esto no desmerece en absoluto la fenomenal campaña de María Pina
en su primera temporada en la elite y que le ha valido este premio.
La alero valenciana era una apuesta arriesgada del USP-CEU Adecco
Estudiantes, no por el talento físico y técnico que atesoraba, sino por esa
maldita rotura de ligamentos producida en una concentración con la selección junior que sesgó su final de ciclo en la
Residencia Blume. La pasada
campaña apenas pudo jugar los últimos ocho partidos de la Liga Femenina 2,
pero eso no fue problema para el club madrileño, que confió ciegamente en la
alero que había sumado 10'6 puntos y 3'8 rebotes en su anterior temporada.
Esa apuesta tuvo una ilusionante previa durante el Europeo Junior de
Hungría, donde se alzó con la medalla de plata, con una contribución vital
(6'9 puntos y 5'1 rebotes). Allí se midió con Adrijana Knezevic, que fue
mucho mejor en la cita veraniega, pero cuyo frustrante paso por Valencia
demuestra que las jóvenes necesitan minutos para seguir su desarrollo y
aclimatarse a un mundo muy diferente del que se vive en categorías
inferiores.
Aquí en
masBasket le seguimos la pista desde hace mucho tiempo. De ella dijo
en su momento nuestro columnista Safri Duo: "Demoledora a tres metros y excelente
lectura de juego". Era la época en la que Pina destacaba como ala-pívot con
la selección de la Comunidad Valenciana en el Campeonato de España Cadete
que se disputó en Torrelavega (2003). Aquel dominio del juego ya le llevó a
ser nombrada en el Quinteto Ideal de aquel campeonato junto a Silvia
Domínguez, Patricia Argüello, Anna Carbó y Ale de la Fuente. Pero su futuro
estaba y sigue estando como alero.
Este verano, Pina eligió caballo ganador, como el que es actualmente el
Estudiantes para las jóvenes jugadoras. En Magariños la juventud tiene ese
marco de desarrollo que no hay en otros equipos; María siguió el ejemplo de
Silvia Domínguez para meter la nariz entre las mejores jugadoras de nuestro
país y ha salido cara en su primera temporada. Su mejora en los triples es
evidente: 34% frente al 29% de hace dos años.
Uno de los detalles que mejor hablan de su afianzamiento en la Liga Femenina
queda reflejado en la décima jornada, cuando desplazó a Rosa Pérez de la
titularidad del equipo durante tres partidos seguidos (en la cuarta ya se
había estrenado en esto de salir desde el minuto cero). Si bien comenzó la segunda vuelta desde el
banquillo de nuevo, Pina acabó los ocho últimos partidos en el quinteto de
partida para un total de 13 (12 de suplente). La valenciana completó
sus mejores partidos como titular, destacando por encima de todos los 17
puntos (3/4 triples) y 5 rebotes en el vital encuentro ante el CajaCanarias
de la segunda vuelta. No obstante, los números no engañan y señalan que su
aportación como suplente presentaba menos altibajos, pero con los 12 minutos
de media que ganaba siendo titular ha podido tener la confianza necesaria
para mirar más el aro y ayudar en el rebote.
Pero, como ya hemos comentado, lo mejor de esta temporada para Pina es que
se ha demostrado (para ella misma y para el resto) que la lesión está
olvidada y que no ha roto en absoluto su progresión. Ahora toca el siguiente
paso, que es tan complicado como destacar en su primer año de senior.
Mejorar su fiabilidad en los lanzamientos de larga y media distancia, así
como ser más regular en su rendimiento son dos pequeños objetivos que le
permitirán seguir creciendo en una liga cada vez más descarnada con los
jóvenes valores.
MERITOS
5'8 puntos
2'8 rebotes
23'3 minutos
26/76 triples (34%)
17 puntos y 5 rebotes en la 19ª jornada de la Liga Femenina
Imagen:
Gigantes del Basket
FIBA Europe
Federació Catalana
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