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Brooke
Wyckoff es una de esas jugadoras que han salido ganando con los
conceptos del baloncesto
moderno. Una cuatro con una tremenda facilidad para abrirse y acribillar
desde lejos, abriendo espacios para las pívots, especialmente. Sin embargo, sus condiciones ofensivas están oscurecidas por un
trabajo defensivo de altísimo nivel. Si bien siempre ha sido objeto del
deseo por parte de muchos equipos por esa labor (no hay más que ver la
cantidad de equipos por los que ha rodado en España), ha sido en
Las Palmas donde Wyckoff ha alcanzado su mejor nivel
intimidatorio.
Su llegada al Gran Canaria cambió el dubitativo rumbo de un club
acostumbrado a no sufrir tanto como en la primera vuelta. Las lesiones y la
falta de acoplamiento de sus piezas lastraron a las insulares. Con el
balance de 4-9 con el que se plantaron en Navidades era imposible disputar
la Copa de la Reina, y además estaban a tiro de piedra del USP-CEU MMT
Estudiantes, que ocupaba la segunda plaza de descenso. Pero los negros
nubarrones se alejaron de Gran Canaria con la decisiva participación
de nuestra protagonista, a pesar de que tenía la ardua tarea de sustituir a
Kaayla Chones, MVP de la Liga Femenina. No disputar la Copa de
la Reina permitió a las de Maikel López trabajar más sesiones que la
mayoría para conjuntar. Y ahí Wyckoff encajó como un guante, siendo
mucho más determinante que Chones.
En su primer encuentro, ante uno de sus ex equipos, el Mann Filter,
Brooke ya apuntó lo que iba a aportar al La Caja: 11 puntos,
13 rebotes y 2 tapones. En las 7 primeras jornadas de la segunda vuelta, la
mejor defensora de la LF siempre registró dobles dígitos en rebotes, con un
tope de 16 rechaces en la jornada 17. Aunque sus promedios bajaron en la
parte final de la campaña, la ala-pívot del Gran Canaria superó a
Murriel Page en la general con 11'62 rechaces por partido. Pero la
importancia de su presencia en pista no se reducía a los rebotes. Wyckoff,
desde sus 186 centímetros, le ganó la partida en la general de tapones a los
213 de Margo Dydek (2'15 de media contra 2'04). Acciones como las que
ilustran estas líneas ejemplifican la intimidación a la que sometió a sus
rivales. La norteamericana, que este verano vestirá de nuevo la camiseta de
las Chicago Sky en la WNBA, logró 5 gorros en la 23ª jornada
ante el Arranz Jopisa, y cuatro ante EBE Promociones PDV y el
Ciudad Ros Casares, quedándose sin registrar ningún tapón en solo dos
partidos. Luego sumaría 4 más en los dos partidos de cuartos de final en las
series por el título, y es que la intimidación y la defensa de Brooke
Wyckoff fueron clave para que el La Caja sumara un balance de 9-4
en la segunda parte de la liga regular y se colara por la puerta trasera en
los playoffs. Una simbiosis perfecta que se refrenda con la renovación para
la próxima campaña.
No ha sido una decisión fácil para
masBasket. La presencia de Margo
Dydek siempre es desequilibrante por activa o por pasiva, amén de haber
liderado la clasificación general de tapones durante gran parte de la
campaña; aparte nos encontramos con el espectacular sprint final de
Sancho Lyttle (con partidos de 20 rebotes). Y, por qué no, Brooke
Wyckoff no contaba de inicio con nuestro beneplácito: la norteamericana
nunca ha sido santo de nuestra devoción, pero actuaciones como las que se ha
marcado la jugadora del Gran Canaria nos indican que la juzgamos mal.
Como no nos duelen prendas reconocerlo, le concedemos el premio a la
Mejor Defensora de la Liga Femenina de esta campaña.
MERITOS
Líder de la LF en rebotes (11'62 por encuentro)
Líder de la LF en tapones (2'15 por encuentro)
7 jornadas seguidas en dobles dígitos en rebotes
11 jornadas de 13 poniendo al menos un tapón
9-4 del Gran Canaria en los partidos jugados con Wyckoff
Imagen: WNBA / masBasket
(Óscar Cuesta y Rubén Moreno)
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