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RUBÉN
MORENO
masbasket.com
LAS MERCURY, CAMPEONAS EN UNAS FINALES DE ENSUEÑO

Y
así acabó la película. Una maravilla llena de suspense al más puro estilo
Hitchcock, con la emoción que desprendería Benigni y un final
lleno de alegría para las Campeonas y de tristeza y orgullo en el
bando de las Shock. Era la final soñada por todos los amantes del
baloncesto, (seguidores de otros equipos aparte), ya que llegaban los
equipos que mejor basket habían mostrado. Por un lado el "basket total", ese
de rebotear y correr y correr de las Mercury con una línea exterior
de ensueño. Las Taylor, Taurasi, Pondexter y compañía
han bombardeado desde todas partes el aro de las chicas de Laimbeer.
Por dentro, magnífico el trabajo de Tangela Smith, una
jugadora potente en el rebote que gracias a un gran tiro desde cuatro y
cinco metros logró en numerosas ocasiones abrir la magnífica defensa de las
Shock. Porque estas "Bad Girls" son un auténtico equipazo. Han
jugado como tal y de ahí ese orgullo ya comentado con el que han caído. Su
clave en toda la temporada y en las rondas de play-off ha estado sin duda en
saber jugar como equipo. A estas alturas de la película, a nadie se le
escapa quienes son Swin Cash, Katie Smith o Deanna Nolan.
Auténticas estrellas por separado y en cualquier equipo en el que jugasen.
Smith era la referencia y la jugadora franquicia de unas Lynx
que sin ellas ha perdido totalmente el rumbo y del resto se podría decir lo
mismo: Cheryl Ford y sus lesiones podrían haber mermado en gran parte
la campaña de las jugadoras de la ciudad del automóvil, pero la eficacia del
trabajo como grupo se sobrepusieron a ello y aunque pudiera haberse notado
en demasía el no haber estado al 100% de forma en el quinto encuentro, esto
no es excusa para el magnífico encuentro desarrollado por las de Paul
Westhead. Mención aparte hay que hacer al gran entrenador ex de St.
Joseph's. De carácter afable, y bromista ha demostrado que se puede
dirigir a un conjunto de primerísima línea si tener que ser agrio con la
prensa ni con sus propias jugadoras. Si a veces se dice que la base del
equipo es la extensión del entrenador en la cancha, ahora habría que decir
que Westhead prácticamente fue un sexto hombre escondido en cada
minuto que sus chicas estuvieron peleando por el anillo. De sistemas de
juego alegre, sin obviar el rigor defensivo ni la táctica, ha logrado que
durante toda la temporada, las Mercury fueran un equipo que se
divertía tanto dentro como fuera de la cancha. Y más aún, ha llegado a
motivar de tal manera a las de Arizona que en ningún momento han dudado de
que estuvieran destinadas a ser ellas las que levantaran el precioso trofeo
plateado de tres patas. Si Laimbeer simboliza la garra, la fuerza y
la lucha hasta el último segundo del encuentro, esas que le han llevado a
ser un técnico ganador, Westhead es la tranquilidad personificada;
talentoso, y estudioso de los más pequeños detalles, en su libro de ruta
predomina el divertirse y correr. El juego basado sobre todo en atacar y
atacar. Vaya desde aquí este pequeño homenaje a dos técnicos de carácter y
libretas casi opuestas pero con un fin común: ganar en equipo.
PARTIDO 1:
TAYLOR NO BASTÓ ANTE UNAS GRANDES SHOCK
Las
series comenzaron en el Palace de Auburn Hills y allí
mas de 10. 500 espectadores vieron lo que iba a ser el predominio de las
series. Partido igualado desde el comienzo (hasta 14 cambios de líder en el
marcador) y 7 empates en el mismo. Sólo pudieron las Shock marcar
alguna diferencia en el segundo cuarto (14-23), que a la postre sería
decisivo. Con una Taylor implacable (32 puntos, 7 asistencias, 2
tapones, 3 robos y 9 rebotes), las Mercury encontraban su referente
ante la rápida señalización de faltas de Taurasi (sólo disputó 22
minutos). Penny Taylor es de esas jugadoras que nadie se cansa
de ver jugar. Siempre activa e inteligente sobre la cancha, es a nuestro
humilde parecer la jugadora que debería haberse llevado a casa el título de
MVP. No es negar que Pondexter estuviera genial, pero los
momentos en los que Taylor dio la cara por su equipo, el equilibrio
que le da a este conjunto son clave. Cappie es una jugadora tal vez
más espectacular en sus acciones, de eso no hay duda, pero el basket que ha
mostrado la australiana ha sido de las que marcan el devenir de unas
Finales tan igualadas. La escolta de Rutgers estuvo también
sensacional (27 puntos, 5 asistencias y 4 rebotes), aunque con un porcentaje
de tiro bastante menos acertado que el de Taylor (12/22 en tiros de
campo). Con Taurasi K. O. (sólo10 puntos y 4 robos) por sus faltas
personales, ellas fueron las que llevaron el ritmo anotador de las
Campeonas, secundadas en el plano defensivo por Tangela Smith
(11 tantos, 3 tapones y 5 rebotes). Sobre este triángulo baso Phoenix su
plan de partido. Sólo Mazzante (6 puntos) desde el perímetro y en
menor medida la internacional australiana Belinda Snell junto con 5
rebotes de Kelly Schumacher, sumaron para intentar apretar el
marcador al máximo, pero cada minuto que pasaba era insalvable para unas
Fever a las que el banco no le era tan productivo como en anteriores
ocasiones.
Y
así lo pagaron. De la mano de una gran Katie Smith (a esta le da
igual tener a su defensora prácticamente encima), las Shock fueron
marchando como un martillo pilón. Cada vez que las visitantes se acercaban,
las Shock volvían a abrir una pequeña pero relajante brecha. Hasta
los 22 puntos, 4 asistencias y 6 rebotes se fue Smith, que de haber
tenido un mayor acierto en los triples hubiese firmado una papeleta de
ensueño. Junto a ella, otra de las jugadoras clave en estas Finales:
Plenette Pierson: la jugadora de Texas Tech ha estado a un nivel
mucho mayor al que normalmente nos tiene acostumbrado. En este primer
choque, y saliendo del banquillo firmó 26 puntos y 10 rebotes, siendo una de
las claves en la victoria local por lo descarado de su juego, inmaculado
desde los libres (8/8) y la sobriedad defensiva que demostró. De las
jugadoras base del equipo, señalar los 11 puntos, 3 asistencias y 5 rebotes
de "Tweety" Nolan, muy asentada y sin abusar en exceso del tiro. Ese tiro
tan plástico y estético que posee, irguiendo al máximo su cuerpo para
alcanzar esa mecánica de tiro tan depurada. Cash logró 13 tantos con 4
rebotes en un partido muy serio y sobrio. La ausencia de Cheryl Ford fue
suplida a las mil maravillas por el trabajo de Katie Feenstra (10 puntos, 7
rebotes y 2 gorros en sólo 17 minutos de juego). Uno a cero y a esperar un
par de noches para ver el desarrollo del segundo encuentro. Como todos, un
partido clave.
PARTIDO 2: TAURASI
DA UN GOLPE EN LA MESA
Increíble.
Ese es el adjetivo para el juego que mostró la jugadora nacida en Glendale
(California). "D" se echó a las espaldas a las suyas y con 30 puntos, 8
rebotes, 3 asistencias y un tapón (7 triples incluidos) puso sus
credenciales delante de los 16. 700 seguidores que esta vez se acercaron a
la cancha de las por entonces campeonas. Apareció la mejor Taurasi y con
ella las diferencias en el marcador se iban haciendo más grandes (espléndido
el 31/19 del siempre clave tercer cuarto). Ante eso poco pudieron hacer las
Shock en el partido mas desequilibrado de la serie. Ni los 12 puntos, 7
rebotes de Nolan (0/7 en triples), ni la gran defensa de Ford (8 rebotes y 2
tapones), ni los 9 rebotes y 9 puntos de Braxton lograron frenar el gran
encuentro de la escolta californiana. Sin duda una de las claves del amplio
marcador fue el desacierto total de las locales desde los triples. Un
sonrojante 3 de 20 (15%) desde el arco de tres subió esa noche al casillero
local. No fue la noche de las grandes tiradoras exteriores. Si a eso sumamos
el megapartidazo de Tangela Smith (18 puntos y 10 rebotes) todo un valladar
bajo su tablero, los 18, 5 asistencias y 3 rebotes de Pondexter y la gran
actuación de Kelly Miller (otra de las claves en este triunfo final de las
Mercury); sumó 13 puntos, cogió 9 rebotes y repartió 5 asistencias, las
Shock intentaron en vano una y otra vez acercarse en el marcador a base de
buscar constantemente un tiro exterior que no llegaba. No parecían ese quipo
sólido y sin fisuras que juega de memoria. Las Mercury anotaban
prácticamente en cada ataque, y no es una crítica a la defensa de Detroit,
simplemente las visitantes tenían la noche, estaban en racha, se sentían
imparables y ante eso poco se puede hacer. Fue la noche de Taurasi, la noche
en que volvió a reivindicar su papel de líder en todos los aspectos:
anotando, pasando y animando y manteniendo concentradas a sus compañeras en
cada momento. El golpe de efecto estaba dado a favor de las Mercury que
cambiaban los papeles y se hacían con el factor cancha a favor. De nuevo a
viajar, esta vez con dirección a la ciudad de Phoenix, al US Airways Center
que esperaba ansioso a ambas escuadras con la incertidumbre de ver que
ocurriría esta vez. Si se impondría de nuevo el ataque total de las Mercury
o si unas heridas Shock saldrían con el cuchillo entre los dientes para
asegurarse el volver de nuevo a Detroit.
PARTIDO 3:
LAS ESTRELLAS DE DETROIT SIEMPRE APARECEN
Lo
dicho. Esta serie Final fue de auténtica locura. Lo previsible sobre el
papel era que unas Mercury que habían avasallado a sus contrincantes en su
propia casa solventaran de una manera más o menos cómoda el primer encuentro
delante de sus seguidores y poner así al borde del precipicio a unas Shock
que deberían estar muy tocadas. Estaba todo a favor: Taurasi había hecho
acto de presencia, Smith era un seguro de vida, Pondexter se sabía que
estaría en sus números y siempre estaba la calidad de Taylor. Pero a estas
que las figuras de Detroit, esas jugadoras All-Star de categoría sublime
volvieron a aparecer. De la mano de una inconmensurable Nolan (20 puntos, 11
rebotes, y 7 asistencias) las de Michigan mandaron en el luminoso a lo ancho
y largo del encuentro. Pese alo corto del resultado final, no sufrieron en
ningún momento ni temieron por la pérdida de un encuentro que Laimbeer había
planeado de manera magistral: sabia que las Mercury estaban hipermotivadas y
ante la oportunidad de sus vidas. Sabía que anotarían, que sus jugadoras
clave iban a aparecer, y cambió de manera radical sus pensamientos. Guardo
esa defensa ante cualquier cosa y dejo rienda suelta para que las suyas
sumaran, pero que lo hicieran todas.
Y así ocurrió. Hasta 9 jugadoras
anotaron sin cortarse a la hora de tirar, lo que provocó muchas dudas en la
defensa local. Eran muchos agujeros abiertos y ante tanta gotera no había
dedos suficientes para taparlas. A Nolan la secundaron Smith (22 puntos, 5
asistencias, y 3 robos con 4/7 en triples) que demostró nuevamente que es de
las que no le tiembla el pulso, Pierson (12 puntos, 3 rebotes y un tapón), "Pee
Wee" Johnson (11 puntos y 3 asistencias), Cheryl Ford (13 rebotes y 5
puntos), e incluso Katie Feenstra (cuarta en las rotaciones de
Laimbeer) que
anotó 7 tantos con 4 rebotes. Ante tal avalancha anotadora y una buena
defensa, las Mercury sudaron para estar a la altura de las Shock, y a pesar
de cuajar un partido muy interesante, siempre sin renunciar a ese estilo de
juego que al final las llevó al Campeonato, nunca pudieron acercarse al
nivel de exigencia tan alto que había planteado el banquillo de las Shock;
Taurasi seguía en su línea del partido anterior (22 puntos, 6 rebotes, y 2
tapones). Taylor de nuevo impresionante, magnífica (16 puntos, 14 rebotes-5
en ataque-, y 1 tapón). Tangela Smith no le iba a la zaga (12 rechaces y 17
puntos con 4 tapones), es un lujo verla jugar. Rebotea y anota con suma
facilidad. Sus movimientos son una auténtica salvajada para una mujer que se
maneja en los 1,88. Deliciosa en el juego. Y finalmente siempre el
agradecido grano de arena de Mazzante (6 puntos, 3 rebotes y una asistencia)
y Miller (9 puntos, 5 rebotes y 3 asistencias). Uno de los partidos más
atractivos que se han podido ver en las Finales, lleno de tensión (hasta 4
técnicas tuvieron que señalar los árbitros - Pondexter y Johnson en el
primer cuarto y Pierson y Taylor en el último), lucha y sobre todo lo que
más atrae al seguidor: canastas y más canastas. Victoria para las Shock que
de nuevo inclinaban la balanza del factor cancha hacia su lado y colocaban a
las Mercury al borde del abismo... en su casa.
PARTIDO 4:
LA HEROICA DE PONDEXTER
Uno
de los factores que han inclinado a su favor el MVP es seguramente esa
canasta a menos de 4 segundos para el final del encuentro tras tiro suyo y
rebote que ponía el 77-76 en el luminoso y hacia saltar de júbilo tanto al
banquillo como a los 12.800 espectadores que de nuevo vibraron con el juego
de ambos equipos. ¿No queríamos emoción? Cerca de 15 cambios de liderato en
el partido, y 7 veces el encuentro empatado. De nuevo tensión (3 técnicas a
Pierson, Taurasi y Nolan), y de nuevo las jugadoras franquicia dando el
callo. Primeras ventajas para las locales gracias al acierto de Pondexter
(26 puntos, 3rebotes y 5 asistencias sin fallo desde los libres - 7/7-), al
acierto en el rebote de Taylor (9) y Smith (7), que fueron cortando las
Shock de mano de Nolan (17 tantos, 8 rebotes, 5 asistencias y 3 tapones) que
estuvo de película, de la de Smith (14 puntos y 3 asistencias), del rebote
de Ford (14-5 ofensivos-) y sobre todo del gran encuentro de Plenette
Pierson (23 puntos casi sin fallo - 9/10 en tiros de campo y 5/6 en libres-
y 2 tapones). Saco de dentro una lucha sin agotamiento. Su pique con Taurasi
fue de esos que tardarán en olvidarse. A veces llegando a las
antideportivas. Situaciones en las que se encontraba también con Taylor
cuando era a la australiana ala que le tocaba marcar. Muchas veces rozando
la ilegalidad en las acciones defensivas, pero es ahí donde una jugadora
debe medir hasta donde han puesto el listón los árbitros y parece que eso
Pierson lo sabe hacer a las mil maravillas. No se cortó por otra parte
Taurasi, que estuvo de nuevo "on fire" (20 puntos, 6 rebotes, 1 tapón y 2
asistencias). Siempre en su línea Kelly Miller, una jugadora de esas que
cualquier técnico quiere en su plantilla. Siempre cumple y lo hace sencillo
y bien. Ella es otra de las que han sacado el carácter y la calidad a la
hora de la verdad. Sumó 13 puntos junto a 3 robos, 4 asistencias y 4
rebotes. Fue un referente cuando Taylor (éste puede que sea el partido que
le privó del MVP) era frenada por la pegajosa defensa de las Shock. Junto a
su intensidad defensiva, leía el ataque de una forma clara intentando dar el
pase justo a la compañera mejor colocada, no buscando complicaciones y
tratando de que el ataque de las Mercury fuera lo más fluido posible. Y al
final, lo que se presumía: Uno arriba para las Shock y Pondexter que asume
la responsabilidad y tras un primer intento errado, logra hacerse con su
rebote (un rebote que a la postre valía un anillo) y anotaba cuando apenas
quedaba tiempo para que las Shock pudieran responder. La Final de las
Finales estaba pues servida. El Palace esperaba engalanado a la escuadra que
tocaría la gloria.
PARTIDO 5:
PHOENIX TOCA EL CIELO
"Es
algo con lo que soñaba, por lo que he trabajado duro, muy duro y finalmente
lo hemos logrado". Estas eran las primeras palabras de la MVP y nueva
Campeona de la WNBA 07. Cappie Pondexter, una estrella universitaria que sin
embargo no pudo ganar nunca un Campeonato con Rutgers. Un parcial en el
primer cuarto de partido de 30 a 17 fue al final una cuesta demasiado grande
para las Shock. Las Mercury salieron a morder y a morir por algo en lo que
creían. No les importaron los gritos en favor de las Shock de los 22. 076
seguidores que volvieron a darse cita en Auburn Hills. No les importó que
hasta hace bien poco las Mercury fueran una franquicia poco menos que del
montón. Tenían un sueño que debían completar en 40 minutos. Pero ante ellas
un equipazo, las vigentes Campeonas que no querían dejar escapar la
oportunidad de entrar en la historia como dobles campeonas. Unas Shock que
llegaban mermadas después de cuatro grandes batallas. Ford era seria duda y
pronto se vio que iban a tener que remar contra corriente sin su concurso.
Una espléndida Pondexter (26 puntos, 3 rebotes, 10 asistencias) ponía la
primera piedra para que tanto Taylor (30 puntos - 18/18 en libres - , 2
asistencias, 2 robos y 4 rebotes) como Taurasi (17 tantos, 6 asistencias y 7
rebotes) remataran la faena. Las Mercury saltaron a la cancha con el gesto
imperturbable. En sus ojos se podía leer que era ahora o nunca. Mazzante de
nuevo espléndida (12 puntos con 4/5 en triples) alargaba más y más la goma
de la diferencia de puntos en favor de las suyas y como no, también apareció
la "currante" Miller (11 puntos, 3 asistencias y 6 rebotes). Con los 10 de
Tangela Smith, la suerte estaba echada y por mas que las Shock nunca
renunciaron en sus constantes acometidas al aro rival, el tiempo se agotaba
y cada vez veían más claro que el destino les había otorgado el dolor de ser
segundas en una competición que prácticamente habían dominado desde el
principio.
Pero ya se sabe, las cosas no son cómo comienzan y sí cómo
finalizan. Nolan volvía a liderar a Detroit con 27 puntos, 3 asistencias y 4
rebotes, al tiempo que Smith lo intentaba una y otra vez desde la línea de
tres (6/9 para ella). Era las que llevaban la batuta en ese intento de
recortar el marcador. Y por momentos parecía que lo iban a lograr. La
emoción no se alejaba un ápice, pero Phoenix demostró aplomo y logro
manejarse en la administración de sus rentas. De nuevo la veterana Johnson
se negaba a que se le escapara el anillo (13 puntos, 8 asistencias y 5
rebotes) mientras que Feenstra (10 puntos, y 3 rebotes) hacia el trabajo que
en otros encuentros había desarrollado la esta noche casi desaparecida
Pierson. Pero la historia estaba ya escrita y el Palace veía como por
primera vez en su historia un conjunto de extraordinarias jugadoras a las
órdenes de un extraordinario y humilde entrenador proveniente del "College"
lograba el tan ansiado anillo. Pondexter, Taurasi, Mazzante,
Smith,
Schumacher, Taylor, Miller. . . ellas son ahora las jugadoras del mejor
equipo del Mundo. Y las Shock otras campeonas. Porque no se han venido abajo
en ningún momento. Nos han regalado instantes de baloncesto inolvidable;
defensa hasta extenuar al contrario, juego en equipo, que al fin y al cabo
es de lo que se trata en este deporte. La WNBA 07 llega a su fin. Corona a
LJ como mejor jugadora de la Liga Regular, a Cappie Pondexter como
MVP de
estas apasionantes finales, y a las Mercury de Phoenix como las
Campeonas de
una temporada llena de magia, emoción, lucha, entrega, y pasión.
Eso que únicamente puede conseguir el Baloncesto... ¡¡FE-ME-NI-NO!!

Imagen: Yahoo.com
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