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El cuarto bronce, contra las torres bielorrusas
El
bronce pasa por ganar a Bielorrusia. La cuestión es tan simple
como eso. Da lo mismo hacerlo de uno que de veinte. Hay que ganar,
recuperando lo que ha hecho de esta selección la mejor
defensadel torneo. Especial atención habrá que poner en
la defensa de las interiores como Leuchanka sin olvidar a las tiradoras
como Snytsina. Un equipo al abasto del potencial español, pero
que merece todo el respeto.
La referencia del juego bielorruso son sus dos pívots: Anastasia
Verameyenka y Yelena Leuchanka. Ambas son el centro del juego; por
ellas pasan la mayoría de balones. De ellas dos el mayor peligro
lo genera Leuchanka. La exjugadora del Estudiantes es capaz de generar
muchas más acciones en el 1x1 que Verameyenka, sobre todo en el
poste bajo, y en el mismo centro de la zona. Ahí es casi
imparable con un buen juego de pies. Si su movilidad de espaldas es
excelente no es menos importante jugando de cara.
Verameyenka, por su parte, es más limitada en ataque. Mucho
más anárquica que Leuchanka, a veces da la
impresión de que podría dar mucho más de sí
y que podría ser una pívot realmente dominante ya mismo. Pero
más allá de ese potencial (no olvidemos que tiene 21
años) es una extraordinaria defensora por su larga envergadura.
Su capacidad para intimidar es muy grande (líder del torneo con 2'5 gorros), por lo que habría
sacarla lo máximo de la zona para limpiarla de su presencia. En
ataque se prodiga alguna vez desde 6'25 y posiciones exteriores, pero
su verdadero peligro reside en la parte izquierda del ataque, donde
gusta de acabar pivotando hacia línea de fondo y depositar un
infalible semigancho.
Ambas se combinar en defensa para asegurar más de 16 rechaces
por partido, siendo la mejor pareja interior del torneo, por encima
incluso de Stepanova-Osipova. España sabe que debe cortar
principalmente el
suministro de balones sobre estas dos interiores. Si no reciben el
balón, Bielorrusia corre el peligro de sufrir un cortocircuito
en ataque, porque las demás jugadoras se valen de los espacios
que crean ellas dos. Por eso, las tiradoras tendrían menos
tiempo para poder armar el brazo. Y es que en Bielorrusia sobresalen
dos exteriores en este sentido: Troina y Snytsina. Sus porcentajes de
tiro, especialmente triple, son magníficos.
A Troina le cuesta más generarse situaciones de tiro por
sí misma; no sucede lo mismo con Snytsina, la tapada de
Bielorrusia. El salto cualitativo que ha dado esta alero es enorme,
erigiéndose por méritos propios en la tercera referencia
ofensiva. Tiene una mano fenomenal para tirar de lejos. Su tiro triple
frontal es casi infalible, pero es capaz de anotar en movimiento, sobre
bote y con una mano encima. Una crack en ciernes, con apenas 24
años. Con ellas dos, Buyalski introduce alguna pequeña
variante en su propuesta ofensiva, colocándolas puntualmente
como falsas cuatros, para aprovechar su físico (ambas
están por encima del 1'85) y tiro.
DIRECCIÓN Y PERDICIÓN... A VECES
La dirección es cosa de Natalia Marchanka y Volha Padabed, dos
jugadoras que a veces someten al equipo a un cierto descontrol. Intentando aplicar un ritmo alto, se precipitan demasiadas veces. Su
capacidad para perder balones es a veces desesperante; de hecho,
Marchanka es la líder del torneo en este apartado con 4'3 por
encuentro. Pero la base titular es una jugadora muy explosiva y directa
al aro; buena finalizadora y alguna vez acertada desde lejos, como ante
Francia en la semifinal, donde clavó dos triples desde su
casa.
La primera rotación interior es la exjugadora de Extrugasa,
Marina Kress. Una pívot muy fuerte, sólida y contundente
en la zona, buena reboteadora, pero a la que le cuesta generarse sus
propios tiros, por lo que se vale de lo que puedan darle las
demás jugadoras. Por fuera, la línea exterior se completa
con la polivalencia de Anufryienka y Trafimava en las tres posiciones
exteriores. Sorprendentemente marginal es la aportación de una
jugadora del historial de Svetlana Volnaya en esta hornada exitosa, no
por este torneo (esta temporada se la ha pasado en blanco
recuperándose de una lesión) sino porque desde el
EuroBasket no cuenta mucho en los planes de Anatoli Buyalski,
entrenador de larga experiencia en el basket femenino de su
país, que se ha pasado la última temporada observando los
entrenamientos del afamado Rick Pitino en Louisville.
Uno de los puntos débiles de Bielorrusia es su escasa intensidad
defensiva. Pese a la intimidación de las pívots,
Bielorrusia está en cola de puntos encajados con 66'1, el peor
de los ocho que están jugando la fase final. Si España
puede correr y jugar en transición, podrá superar esa
barrera con creces.
Es el último partido ya del torneo para España, que ya se
ha encontrado con esta situación anteriormente. Superar la
decepción de ayer es algo de lo que algunas jugadoras son
excelentes, así que tendrán que arrastrar a las
más jóvenes para canalizar la rabia en algo especial esta
tarde a partir de las 17.00, hora española.
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| LA SEMIFINAL DE 2007 |
El
historial entre ambas selecciones data exclusivamente del anterior
EuroBasket, puesto que Bielorrusia es un recién llegado a la
elite del baloncesto continental. Los dos encuentros se saldaron con
triunfo español.
El último de ellos fue la semifinal del torneo (54-70), en la
cual España dio el zarpazo definitivo en el último
cuarto, gracias a su mayor frescura física. El parcial de 9-18
confirmó lo que Evaristo Pérez quiso del partido: que el
rival llegara madurito al final. Leuchanka vio el aro cuadrado
aquel día gracias a nuestra defensa. Ese encuentro y sus 3
puntos y 5 rebotes, deben ser el referente que tengamos bien claro en
este no menso decisivo partido.
La medalla de bronce, seguir en el podio en definitiva, bien merece el
último esfuerzo global. En los anteriores bronces nadie se fue
con una mala sensación...
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