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Cruz, una 'killer' tímida
A
principios de la temporada 04-05, GIGANTES DEL BASKET publicaba un
reportaje sobre Anna Cruz, una jugadora que daba sus primeros pasos en
la Liga Femenina de manos del desaparecido UB Barça. Por su
carácter premonitorio, rescatamos esta semblanza de la
nueva cara de la selección.
Difícilmente la verán hablar, sonreír o llamar la
atención. Pero es que, a pesar de que, por sus condiciones
físicas y técnicas, es una de las grandes esperanzas de
nuestro baloncesto, Anna Cruz es una tímida sin remedio.
"Triunfará en Liga Femenina, seguro". "Dentro
de dos años se verá a la mejor Cruz, cuando haya
conseguido una madurez mental y física. Entonces podremos hablar
de una de las mejores jugadoras españolas del momento".
Son frases contundentes de Carme Lluveras y Joan Albert Cuadrat, los
dos entrenadores que más conocen a esta escolta de pocas
palabras y gran talento. Cruz (1’76 metros) cumplirá 18
años mañana miércoles y ha pasado por el Maristas,
el Gitanjalí y el BBC de su Badalona natal, antes de militar en
el UB Barça, donde este año se estrena como senior. Pese
a todo, ya debutó en Liga Femenina de la mano de Lluveras: fue
un 22 de diciembre de 2001 ante el Extrugasa. Cruz erró el
único tiro que probó, desde cuatro metros diagonal.
Tenía apenas 15 años.
Por suerte o por desgracia, su trayectoria ha quedado algo eclipsada
por la de Silvia Domínguez. Mientras la ahora base titular del
Estudiantes capitalizaba todos los premios, Cruz cumplía con lo
que mejor hace: anotar sin hacer ruido. Joan Albert Cuadrat, su
entrenador durante tres años (dos como ayudante) lo define mejor
que nadie: "Es una asesina silenciosa. No te das cuenta y siempre acaba con 20 puntos y 10 rebotes. Siempre está aportando". El técnico le destaca sus dos finales del Campeonato de España Junior: "Siendo
cadete, en Tenerife (2002) dejó a todo el mundo boquiabierto. Y
en Sabadell (2003) acabó metiendo 21 puntos, recién
quitado el yeso de un brazo". La experiencia acumulada en
entrenamientos (hasta cuatro veces por semana llegaba a doblar con el
senior) le ha venido muy bien.
¿Pero qué hace de Cruz una jugadora especial? Cuadrat es tajante: "Le mueve una ambición por hacer las cosas bien que la pueden hacer llegar donde ella quiera". Tanto Lluveras como Cuadrat coinciden al analizarla como una jugadora "explosiva, con un 1x1 impresionante: pelota que toca, pelota que es peligrosa". Su aparentemente débil constitución física engaña, porque está muy fibrada: "Es una atleta. Tiene un gran control de su cuerpo y un gran timing para el rebote".
Precisamente ésta, junto a la defensa, es una de las facetas que
ha de desarrollar actualmente en el equipo, ya que el peso ofensivo
recae en cracks como Marta Fernández o Helen Luz. Cruz
deberá ser paciente para desarrollar su jugada preferida: la
penetración por línea de fondo y finalización en
bandeja. Si bien Lluveras observa que su tiro exterior ha mejorado con
los años, cree que aún debe mejorarlo. No obstante, Anna
lo tiene muy claro: le gusta intuir y correr el contraataque.
Un paso decisivo en su evolución se produjo "cuando
entendió que ser una jugadora ofensiva no quería decir
que se la jugara siempre. Aprendió a observar el juego y a saber
cuándo era un tiro bueno y cuándo no; y lo hizo a
través del razonamiento. Ahora, en Liga Femenina, le está
viniendo muy bien". ¿Y cómo se ve ella ahora? "Cada día estoy cogiendo más confianza", comenta la escolta en un esfuerzo por superar su rubor ante la grabadora.
Las lesiones están siendo su punto débil. Su metabolismo
le hace calcificar sus huesos más lento de lo normal y eso le ha
costado perderse el último Campeonato de España en
Ferrol. Una microfractura en el peroné la retuvo más de
mes y medio, pero sus compañeras la homenajearon en la final al
pintarse "Cruz #15" en sus piernas. La escolta se desquitó en el
Europeo de Eslovaquia, donde lideró a la plateada
selección española con 19 puntos en cuartos y 15 en
semifinales. Porque ésta es otra de sus muchas virtudes: Cruz es
una ganadora compulsiva, y se ofrece voluntaria en los momentos
complicados; sin inmutarse, claro.
Cruz es tan tímida, buena persona y pasa tan desapercibida que a
Carme Lluveras le costó remover cielo y tierra para explicarnos
alguna anécdota. Tuvo que ser Vic Pallarés, delegado la
pasada temporada, el que rescatara de la memoria lo que sucedió
el día que pensaban hacerla debutar en Liga Femenina: le
preguntaron si había tomado algo que pudiera dar positivo en un
hipotético control antidoping; Cruz, con su buena fe,
respondió que sí. Se había tomado un Actimel.
ÓSCAR CUESTA
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| LA EVOLUCIÓN QUE NO CESA |
Tuvo que salir de su UB Barça para encontrar el espacio que
necesitaba para crecer en la Liga Femenina. Que estaba sobradamente
preparada era evidente, ahí están las palabras de
Lluveras y de Cuadrat (otro que también estaba preparado), pero
Anna Cruz siguió el camino que ya habían tomado otras
exjugadoras del club.
El éxito de Núria Martínez estaba muy fresco por
aquel entonces, así como el de su gran amiga Silvia
Domínguez. Una en Perfumerías y la otra en Estudiantes se
estaban convirtiendo en estrellas de la Liga Femenina. Burgos no
dudó en ofrecerle ese espacio y Anna Cruz respondió con
un primer año de transición (5'4 puntos en más de
16 minutos de juego) y otro de absoluta eclosión (11'2 tantos en
casi 27 minutos) de la mano de Evaristo Pérez.
El tercer año en Burgos mejoró aún más,
pero vivió una dura experiencia con el descenso del Arranz
Jopisa, por lo que tuvo que marchar en dirección a Olesa. Cerca
de donde creció, mostrando un juego aún más
maduro, más completo, como prueban sus números finales:
13'6 puntos, 5'1 rebotes, 3'4 asistencias y 2'2 robos para 14 puntos de
valoración.
Pero más allá de estos espectaculares promedios, Anna
Cruz es la jugadora que que tomaba la responsabilidad en los momentos
finales. Porque es una ganadora.
Ahora que ha llegado a la selección, no se dejará llevar,
sino que seguirá machacándose en el Rivas Ecópolis
y en la Euroliga para dar el siguiente pasoa primer nivel europeo. Para
afinar su puntería desde lejos, desde libres, para mejorar su
físico,...
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